Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información.

Más información
Trabajos desde casa: ¿cómo afectan a tus finanzas?

Trabajos desde casa: ¿cómo afectan?

Existen algunas empresas que adoptaron el trabajo desde casa desde hace años, pero otras todavía están tratando de adaptarse. Este esquema laboral presenta numerosos desafíos que van desde las amenazas de ciberseguridad hasta el control de la salud mental y el bienestar de los empleados.

¿Los trabajos desde casa están costando más dinero?

A pesar del potencial de ahorro en muchos de los gastos tradicionales relacionados con los traslados hasta las oficinas, las facturas de la tintorería en seco y la compra de comida cerca del trabajo, existen otros menos obvios que pueden aparecer y acumularse con los trabajos desde casa por internet.

Colaborar a distancia: los costos en el hogar

Ahora los trabajos desde casa han ampliado su definición y consideran a muchos tipos de profesionistas de cualquier ramo que han empezado a hacer sus labores diarias de forma remota, lo que ha creado una nueva necesidad de equipos y servicios necesarios para completar tareas desde casa. De hecho, probablemente necesites:

  • Una conexión a internet confiable, ya sea con un servicio de banda ancha o fibra óptica, que te permita descargar y compartir archivos sin problemas. Adicionalmente, debes considerar que funcione correctamente si otros miembros del hogar también se encuentran conectados al mismo tiempo.
  • Según las labores que tengas, podrías requerir una conexión certificada a los servidores de la empresa o acceso mediante VPN (red privada virtual).
  • Una computadora portátil o de escritorio que funcione correctamente y te permita colaborar y participar en videoconferencias.
  • Algunos elementos adicionales como un atril de computadora portátil, un teclado y mouse externos, así como tal vez un segundo (o tercer) monitor que te permitan incrementar tu productividad.
  • Software especializado, ya que necesitarás las herramientas adecuadas para hacer tu trabajo, además de comunicarte y colaborar con tu equipo.
  • Mobiliario apropiado, pues debes crear un espacio cómodo para el trabajo en casa. Por ejemplo, un escritorio y una silla ergonómica.

Si bien algunos de estos costos quizás ya los tienes cubiertos en tu casa, es probable que debas realizar alguna inversión adicional para poder trabajar mejor. Asegúrate de incorporar estos gastos en tu presupuesto para dar un seguimiento correcto a todas tus salidas de dinero.

Este ejercicio te ayudará a identificar dónde puedes estar gastando más y las áreas en que es posible realizar algunos ahorros. A su vez, te dará una mejor comprensión del impacto final que tiene trabajar desde casa en tus finanzas. Para muchos, trabajar en casa es una ventaja. Solo asegúrate de que no se convierta en un empleo demasiado caro.