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¿Cómo hacer una planeación?

¿Cómo hacer una planeación?

Tener una estrategia para administrar tu dinero es una gran manera de controlar el desempeño de tus finanzas, pero ¿has pensado en tomarte el tiempo para hacer un plan anual? Cuando comienza un nuevo año puedes proyectar lo que esperas lograr durante la próxima docena meses.

Tus decisiones en función de objetivos

Incluso si te sientes bastante seguro de la forma en la que has estado manejando tus finanzas, comprender cómo puedes usar un plan financiero anual en tu beneficio puede ayudarte a tomar mejores decisiones durante el año que entra.

Así, la creación de un plan anual puede llevarte algo de tiempo y requerir que te enfrentes a algunas realidades financieras que has estado evitando, pero al final, podrás notar que vale la pena. Cuando completes tu plan, puedes empezar a tomar pasos específicos para asegurarte de cumplir tus metas y mantener tu salud financiera en orden.

¿Qué es planeación financiera y para qué sirve?

Un plan financiero anual es una especie de guía que te indica cómo se encuentra tu situación financiera, cuáles son tus metas y qué áreas o problemas deben abordarse para que puedas alcanzar tus objetivos.

Gracias a que debes considerar la planeación mensual durante los 12 periodos, este plan cubre todos los aspectos de tu vida financiera; desde las inversiones hasta los impuestos y tus opciones de jubilación. 

Tu planeación mensual puede ser diferente cada uno de los meses o hasta en el año en su conjunto según tu edad, ingresos, deudas y activos, pero los componentes más importantes de un plan financiero son los mismos. Si no tienes certeza de lo que incluye, estos son algunos factores críticos que te ayudarán a comprender la importancia de para qué sirve la planeación financiera.

  • Lograr tus metas. El propósito de la planeación es que puedas alcanzar algunos objetivos cruciales. Sea hacerte dueño de una casa, comprar un auto familiar o pagar la educación de tus hijos; es importante que logres esas metas. Un plan te ayuda a diseñar el camino para lograr lo que deseas en un periodo de tiempo determinado.
  • Aumento de los ingresos. Un propósito de la planeación financiera es ayudarte a controlar adecuadamente tu fuente de ingresos y hacerlos crecer. Al mejorar la forma en la que administras tu dinero, puedes utilizarlo para adquirir activos que produzcan valor y usarlos en el momento en que lo necesites, ya sea a corto, mediano o largo plazo. Con una planificación precisa, tendrás la posición privilegiada de controlar todos los aspectos de tus ingresos y trabajar para construir una plataforma financiera sólida, que te permitirá alcanzar los objetivos de tu vida personal y profesional.
  • Asegura el futuro de tu familia. Otro propósito de la planeación financiera es brindarte un futuro seguro. Los ahorros generados tras una cuidadosa planificación financiera pueden resultar muy útiles en momentos difíciles. Te ayudan a estar preparado y fortalecido para enfrentar adversidades sin perturbar la estructura financiera que ya has creado.
  • Inversiones. Muchas personas que se preguntan “¿para qué sirve la planeación financiera?” están buscando una guía que les permita contar con los recursos para enfrentar sus necesidades personales y cumplir sus objetivos futuros. Si tienes esta inquietud, considera tomar el camino de las inversiones para poner a trabajar tu dinero y generar rendimientos.
  • Creación de activos. Tener un patrimonio te da una sensación de comodidad y tranquilidad, por ello es fundamental comprender el verdadero valor de un activo. En ese sentido, la planificación financiera funciona como una guía que te llevará a establecer las acciones necesarias para cumplir tus metas, adquirir activos e incrementar tu patrimonio.
  • Te ayuda a enfrentar la inflación. Otro de los objetivos de la planeación es que te ayuda con el aumento de los precios. La inflación ha sido etiquetada como el mayor destructor del poder adquisitivo y es imperativo planificar tus finanzas para un futuro mejor y con menos dificultad para adaptarte al encarecimiento de la vida.
  • Una buena jubilación. Un muy importante propósito de la planeación es idear cómo será tu vida después de que dejes de trabajar. Un buen plan financiero te ayuda a generar suficiente riqueza para una jubilación feliz. Necesitas planificar hoy para un mañana mejor.

Tipos de objetivos de la planeación

Uno de los objetivos de la planeación financiera es garantizar que tengas el control total de tus finanzas, ingresos, responsabilidades y sepas exactamente lo que debes hacer si surge una situación imprevista que complique que llegues a tus metas.

Un plan financiero anual toma en cuenta tu pasado y presente, pero también incluye tu perspectiva para el futuro. Lo ideal es que puedas identificar aquello que deseas lograr durante la próxima docena de meses, sobre todo en aquello que respecta a la cantidad de dinero que quieres ahorrar y en qué cuentas o instrumentos financieros deberías poner ese dinero para que no pierda poder adquisitivo.

Comenzar con la cantidad total que tendrás en el año y luego desglosarla mensual o semanalmente puede hacer que sea más fácil trabajar hacia tus objetivos. Por ello, también te encuentras frente a una buena oportunidad para saber en dónde puedes ahorrar de cara a tener más dinero para tu futuro.

Los siguientes son algunos de los objetivos de la planeación financiera:

  • Planificar los eventos de tu vida. Es muy probable que quieras tener ciertos acontecimientos, como encontrar una pareja para casarte o tener hijos. Ese tipo de deseos presentan una necesidad obvia para acomodar tus planes financieros. Por ejemplo, si tienes niños pequeños, seguro has pensado en cómo ahorrar para pagar sus estudios universitarios, pues no puedes dedicar todo lo que ganas a pagar sus colegiaturas. Por otro lado, es posible que debas estar más enfocado en ahorrar lo suficiente para el enganche de una casa si te acabas de casar. Saber qué es lo que quieres lograr debe influir en tu planificación anual.
  • Jubilación e inversiones. El ahorro para tu jubilación debe ser una de tus principales prioridades, sin importar la edad que tengas. Sin embargo, este tipo de acciones se dejan con frecuencia en segundo plano, pues a veces hay otros proyectos que se observan como prioritarios. Lo ideal es que tus planes consideren algún tipo de ahorro destinado a la jubilación y otra suma para inversiones.
  • Ahorro para emergencias.  Es impredecible lo que puede suceder en el futuro y si bien puedes tener seguros para enfrentar algunos contratiempos, es mejor también tener un buen fondo que te ayude en otros aspectos no planificados. Lo ideal es que puedas juntar entre tres a seis meses de tu sueldo en un fondo destinado a emergencias.

¿Cómo hacer una planeación?

Para desarrollar un buen proyecto anual para el uso de tu dinero debes tener disciplina y orden. Considera seguir los siguientes puntos en tu proceso de planificación:

  • Establece metas financieras. Siempre es bueno tener una idea clara de qué es lo que quieres conseguir con el dinero que estás ahorrando. Las metas son siempre el primer paso, ya que hay que saber a dónde debes apuntar tus esfuerzos antes de iniciar el camino para lograrlos.
  • Crea un presupuesto. La idea es que determines en qué necesitas gastar para saber cuánto dinero requieres para cumplir tus metas. En una planeación anual, puedes calcular cómo usarás tus ingresos cada mes, de forma que conocerás de antemano cuánto puedes ahorrar para el final del año.
  • Planifica el pago de impuestos. No hay forma de escapar de los impuestos y si no haces tus planes con esto en mente, tendrás unas cuentas que al final no cuadrarán, porque no habrás planificado para cumplir con tus contribuciones fiscales. 
  • Crea un fondo de emergencia. Todo lo que planifiques servirá de poco si de repente un mal momento en tu vida te lanza un evento inesperado para el que no estás preparado económicamente. Ahí es donde un fondo de emergencia resulta útil, ya que te permitirá enfrentar de mejor manera cualquier reto que se te presente.
  • Gestiona tus deudas. Tus deudas se pueden salir de control si no tienes cuidado durante el año. Por ello, es importante que organices cómo pagarás tus deudas cada mes, ya que es una parte clave de la creación de un plan financiero. Un mal manejo de tus deudas puede afectar tus metas, ya que se acumularán intereses y pagos de comisiones.
  • Protégete con seguros. La vida puede cambiar de un momento a otro. Las personas que tienen un buen plan financiero esperan lo mejor, pero planifican para aquello inesperado. Los seguros ayudan a que tu patrimonio y tu seguridad financiera no cambien tras una situación inesperada.
  • Planifica tu jubilación. La jubilación es una etapa en la que tendrás diferentes gastos y los ingresos serán menores a los que estabas acostumbrado, a menos que te hayas preparado con un buen ahorro y un plan de inversión. La idea no se trata solo de tener una buena cantidad de dinero ahorrada, si no de que tu dinero trabaje más para ti.
  • Destina un monto para invertir. Para alcanzar tus metas a mediano y largo plazo, determina una estrategia de inversiones y genera un crecimiento en tu patrimonio. La idea es que puedas separar una cantidad fija cada mes, destinada a hacer crecer tu dinero.
  • Determina los pasos necesarios. Tus metas te dirán a dónde quieres llegar; pero una cosa es desear algo y otra muy diferente es el camino que requieres transitar para llegar a ese objetivo. Por ello, debes delinear cuáles son los pasos necesarios que te acercarán a lo que quieres obtener.
  • Crea puntos de control. Saber cómo hacer una planeación no te servirá de nada si no le das un seguimiento adecuado. Por eso, antes de empezar es necesario que determines cuáles serán los puntos de control, es decir, los momentos en el año en los que harás la evaluación de tus objetivos y los avances que has logrado.

Fases de la planeación financiera

Al comienzo del año, la planificación y el trabajo que se requiere para lograr tus metas puede parecer abrumador, pero existen diversas tareas que debes completar antes de llegar al objetivo que esperas.

A menudo es más fácil manejar los pasos que se requieren para lograr concluir una meta, cuando la divides en etapas. Las fases de la planeación financiera implican dividir tus esfuerzos para dar estructura y simplificarlos en una serie de pasos manejables, como si cada uno fuera un proyecto.

  1. Iniciando el proyecto. Se trata de la primera fase del ciclo de vida de la meta. Debes medir el valor y estudiar la viabilidad del proyecto. Es ideal que utilices métodos de evaluación para decidir si es posible seguir o no con lo que deseas alcanzar. Crea un documento en el que hagas una justificación de la necesidad de lograr lo que te propones e incluye una estimación de los beneficios que puedes obtener. Después estudia la viabilidad, analizando la meta, el cronograma y los costos involucrados para determinar si es viable tomar acciones para cumplirla.
  2. Planificación del proyecto. Una vez que el proyecto haya recibido luz verde, necesitas un plan sólido para guiar tus acciones, así como mantenerte a tiempo y dentro de tus posibilidades. Crea un plan bien redactado que te brinde la orientación para llegar al objetivo. Se trata de un mapa que te dará la dirección para llegar al resultado y al mismo tiempo manejar el riesgo y administrar los contratiempos. Este plan te prepara para enfrentar los obstáculos que podrías encontrar durante el transcurso.
  3. Ejecución del plan. Esta es la fase que se asocia más comúnmente con la gestión de lo que quieres obtener con el proyecto. La ejecución depende, en gran medida, de la fase de planificación, pues todo aquello que hayas encontrado como un posible problema, se deberá de resolver con una solución que hayas creado específicamente para ello. Tu trabajo y esfuerzo durante la fase de ejecución se derivan del plan del proyecto, pero también de las ganas que puedas poner para obtener lo que deseas.
  4. Seguimiento y control del proyecto. A medida que vayas avanzando en el año y poniendo en práctica aquello que hayas detectado como acciones a seguir, deberás monitorear los avances que vayas obteniendo. Para garantizar que llegues al resultado, es muy importante que sepas en dónde estás parado, pues de ser necesario tendrás que hacer cambios y ajustes que te permitan llegar a la meta.
  5. Cierre del proyecto. Se considera el cierre cuando logras los objetivos (en ocasiones, también puedes considerar el cierre cuando cumpliste los pasos necesarios que te acercaron a la meta final). Este paso te permite hacer una evaluación que te ayude a documentar los aprendizajes del proceso, utilizando los errores y los éxitos como lecciones que te ayuden a crecer de forma más sólida y exitosa.

Aunque la gestión de proyectos puede parecer una tarea complicada, dividirla en estas fases puede ayudarte a gestionar incluso las metas más urgentes o las que parecen más complejas. Al mismo tiempo, te ayudará a utilizar el tiempo y los recursos con los que cuentas de forma más inteligente. 

  • No olvides que el primer paso para ayudarte a lograr tus objetivos es saber cuánto te costarán, qué ventajas te traerán y que todo ello esté bien integrado a tu plan financiero. En ese sentido, siempre es importante que tus metas se alineen con otros aspectos de tu vida, de forma que cualquier esfuerzo que hagas te traiga ventajas e incremento de tu patrimonio.
  • Comienza por revisar tus gastos de manera mensual y anual; esto te dará una idea del destino que toma tu dinero cuando lo gastas. El propósito de esta tarea es comprender cuánto dinero usas para vivir y cuánto necesitas para alcanzar tus objetivos, lo que te ayudará a determinar los ajustes que debes implementar.
  • Considera los gastos mensuales regulares que puedes disminuir como comida, gasolina, transporte, cuidado personal, diversión y bocadillos, entre otros. De igual forma, no olvides identificar los posibles gastos variables, tales como reparaciones de la casa, automóvil, viajes, actividades recreativas y ropa, y otros gastos que debes incluir en tu planificación financiera.

¿Por qué es importante hacer todo lo anterior?

Se trata de una metodología que le dará orden a tu proyecto anual para alcanzar metas. Al final, llevar a cabo todos los consejos de forma ordenada te ayudará con:

  • Identificar tus necesidades frente a tus deseos. A veces puedes querer algo, pero no por ello es lo que necesitas. Cuando logras distinguirlo, tus metas serán más claras, pues aquello que alcances será de provecho.
  • Confirmar el dinero que tienes disponible. Al hacer tu plan anual te darás cuenta de cómo usas tu dinero. Quizás gastas más de lo necesario y ese dinero podrías estarlo ahorrando.
  • Tomar decisiones sobre cómo gastar tu dinero. Planear te ayuda a tomar mejores decisiones para el futuro, pues siempre piensas en función de tu meta. Muchas personas se complican, ya que no tienen claro lo que desean.
Ahora que ya conoces qué es planeación financiera, puedes confeccionar una hoja de ruta para tu futuro, que es una de las cosas más importantes que puedes hacer por ti mismo. Al identificar tus objetivos, puedes establecer los pasos necesarios e implementar medidas y ajustarlas en el camino para alcanzar tus metas, por ejemplo, de ahorro e inversión.