Reciclar botellas de plástico, bolsas, envases o cualquier otro objeto hecho con este material puede iniciar desde nuestros hogares y oficinas. De esta manera, el proceso para llevarlo a cabo es el siguiente:
- Separación de residuos: para impulsar la iniciativa - reducir, reutilizar y reciclar - lo primero que hay que hacer es colocar los residuos que son reciclables en un contenedor diferente a los residuos orgánicos o que no son reciclables para ayudar con su recolección e identificación.
- Recolección de residuos: todos los residuos son recolectados y trasladados a plantas especiales para clasificar los materiales por colores.
- Preparación de los materiales: ya que están seleccionados los materiales, se trituran, se lavan para eliminar residuos y entran a un proceso de secado y centrifugado; después se homogeneizan, con el propósito de obtener un color y textura uniforme.
- Creación de nuevos productos: finalmente, después de pasar por controles de calidad, se generan nuevos envases, bolsas, ropa, zapatos, tarjetas de plástico reciclado, entre otros productos.
Los beneficios principales de reciclar botellas de plástico, envases, bolsas y demás residuos hechos con este material son:
- Fomentar un trabajo digno para las personas que se dedican a recolectar los residuos.
- Consumir menores cantidades de materias primas y recursos naturales y energéticos no renovables.
- Reducir el riesgo de que las personas ingieran partículas de microplásticos en cada comida por causa del plástico que llega a aguas saladas y dulces, ya que puede afectar su salud.
- Evitar dañar a especies marinas con el plástico que llega a su hábitat.
- Preservar el medio ambiente para generaciones futuras.
Otras acciones sostenibles para tu hogar que puedes poner en práctica para ayudar a cuidar el planeta implican un cambio de hábitos. No tienes que cambiar de golpe, a pasos pequeños se hacen grandes cambios llevando a cabo acciones como las siguientes:
Identifica los plásticos reciclables
Anteriormente se mencionó que el primer paso del proceso de reciclar plástico es separar los residuos. Si te has preguntado cuántos tipos de plástico se reciclan, son tres:
- PET (Polietileno tereftalato): es sencillo de reconocer porque la mayoría de las botellas de agua y muchos envases de alimentos están hechos de PET; es uno de los plásticos más fáciles de reciclar.
- PP (Polipropileno): es uno de los más resistentes y lo podrás encontrar en tapas de envases como el del cartón de jugos y leche.
- PEAD (Polietileno de alta densidad): este plástico es muy duro y se usa para fabricar envases de cosméticos, botellas de productos de limpieza y para bolsas
Elige cambiar el plástico por otros materiales
Reciclar plástico es una gran alternativa, pero también es recomendable no usar este material cuando sea posible, por ejemplo:
- Lleva tu propia bolsa de tela al supermercado.
- Cambia tus recipientes de plástico por unos de vidrio.
- Rechaza los popotes en restaurantes, o mejor lleva el tuyo hecho de metal.
- Reduce el uso de detergentes químicos y utiliza jabones biodegradables para lavar tu ropa.
- Para envolver cosas, mejor usa estraza o cartón.
- Compra lo más que puedas a granel, como semillas, jabón o alimentos y recoléctalos en bolsas de papel o envases de cristal.
- Incluso para que tus finanzas sean amigables con el medio ambiente, obtén tu tarjeta de débito o crédito BBVA hechas con más del 85% de plástico reciclado.
Reciclar plástico puede sonar complicado, pero con tan solo un par de pequeñas acciones - reducir reutilizar y reciclar - puedes modificar tu huella de carbono y disminuir el impacto que tus hábitos tienen en el medio ambiente.
Recuerda que incluso puedes ahorrar tu dinero al reciclar plástico, así como al evitar o reducir el consumo de estos productos. Comienza hoy mismo con pequeñas acciones y disfruta de un nuevo estilo de vida más sustentable