La huella de carbono es un indicador del rastro de gases de efecto invernadero que generan las actividades del ser humano. De tal forma, este dato se expresa en toneladas y sirve para medir el volumen de las emisiones de compuestos como el dióxido de carbono, metano y óxido de nitrógeno; es decir, los gases de efecto invernadero.
En México, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático es el encargado de medir la huella de carbono en el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero (INEGyCEI). Además, diseña, dirige e implementa políticas públicas para reducir el cambio climático.
Así, esa información permite conocer el impacto de nuestras actividades y el efecto de las medidas para combatir el cambio climático.