Brasil: el caso de éxito de Open Finance en Latinoamérica
El Open Finance en Brasil se volvió la referencia de Latinoamérica. El Banco Central de ese país definió reglas desde hace varios años, obligando poco a poco a bancos, fintechs e instituciones relacionadas a compartir información financiera con permiso de sus usuarios. Nada de esto ocurrió de un día para otro; todo se construyó como parte de un proceso, ajustando la regulación según era necesario.
Actualmente, un brasileño tiene la posibilidad de comparar tasas de crédito en minutos y usar su historial de pagos de servicios como aval para pedir un préstamo, entre otras ventajas. Además, muchas pequeñas empresas encontraron ahí una opción que antes no existía, sobre todo porque el financiamiento para Pyme podía ser muy complicado si no se tenía una cuenta bancaria desde hace años en un determinado banco. Con reglas parejas y datos que fluyen con seguridad, la posibilidad de acceder a productos financieros se ha potenciado.En el caso de Brasil, de acuerdo con la publicación de EY OpenTalks 2025 sobre el Open Finance en Brasil, se compara el crecimiento de empresas conectadas al Open Finance, pasando de 239 mil en abril de 2024 a 589 para abril de 2025, destacando el crecimiento de más del 140% durante ese periodo.
Reino Unido: el país que impulsó Open Banking
Desde 2018, el Open Banking significó que los bancos más grandes del país compartieran datos con el consentimiento de sus clientes. Detrás de la medida había una idea simple: los datos de una cuenta le pertenecen a quien la abrió, no al banco que la administra.
A partir de la regulación del sistema, aparecieron muchas aplicaciones que hoy ayudan a comparar seguros, automatizar el ahorro o pedir créditos de forma segura, rápida y sencilla. Las pequeñas empresas británicas también sacaron ventaja, porque pudieron conectar su contabilidad directo a la cuenta bancaria y ahorrarse horas de trabajo manual cada semana. Ahí también se nota el efecto en el financiamiento para Pyme, que dejó de depender exclusivamente de visitas presenciales a sucursales de entidades financieras. El caso británico deja claro que la innovación financiera cambió la banca, pero de paso también ayudó a hacer más eficiente la rutina financiera y contable de los negocios más pequeños.
En el caso de Reino Unido, una publicación de Open Banking estimaba que para marzo de 2023, se contabilizaban alrededor de 750,000 empresas, entre pequeñas y medianas, que eran usuarias de productos de Open Banking.
¿Qué se puede aprender de los casos de Brasil y Reino Unido?
Brasil y Reino Unido no dejaron nada al azar. Construyeron reglas claras, dieron tiempo para que la industria se adaptara y sumaron a todos los actores del sistema financiero al mismo proceso. Ese orden es justo lo que necesita la innovación financiera en México para consolidarse: ya existe un marco regulatorio que impulsa el Open Finance en el país, a través de la Ley Fintech de 2018, aunque todavía falta camino para que pueda implementarse.
También vale la pena tener presente el papel de la confianza. En los casos de Brasil y Reino Unido, fue necesario explicarle a la gente para qué servía compartir su información y qué ganaba con eso. La innovación financiera en México enfrenta un reto parecido, sobre todo cuando se trata del financiamiento para Pymes: si el dueño de un negocio no entiende cómo funcionan las herramientas de innovación para potenciar las operaciones de su empresa, difícilmente va a usarlas, sin importar qué tan buena sea la tecnología detrás.
Otras tendencias de acceso al financiamiento
Hay señales relacionadas con el financiamiento que se repiten en distintas partes del mundo. Por ejemplo, los datos alternativos, como el pago de servicios, ya se utilizan para decidir a quién prestarle dinero aunque no tenga historial bancario.
Por otro lado, el financiamiento colectivo sigue ganando terreno al conectar directamente a quien tiene capital con quien lo necesita para crecer. Una alternativa de financiamiento que también podría ser muy beneficiosa para un negocio que requiere de capital de trabajo para su expansión.
Algo que también ha sido de ayuda es la evolución y crecimiento de los Sistemas de Pago Instantáneo (SPI), que permiten transferencias directas de cuenta a cuenta, algo que facilita que pequeños negocios puedan recibir pagos por sus productos y servicios de forma más eficiente.
La aplicación y el éxito de la innovación financiera requieren reglas claras y bancos, fintechs y autoridades dispuestos a trabajar en la misma dirección. Hay una gran oportunidad para la innovación financiera en México, y así disminuir la brecha que existe en el financiamiento para Pyme, un sector que mueve buena parte de la economía del país.
Aviso
Educación Financiera no busca colocar productos o servicios de BBVA, este contenido tiene como objetivo promover la toma de decisiones informadas y el óptimo uso y aprovechamiento de productos y servicios financieros.