La seguridad digital no siempre ocupa un lugar prioritario en la cabeza de quien dirige una empresa, hasta que aparece un problema y ya es tarde. Con la cantidad de pagos, trámites y datos que hoy pasan por internet, saber qué es la seguridad digital y aplicar medidas para proteger la información y los datos financieros dejó de ser un tema exclusivo de los departamentos de sistemas.
Un negocio protegido no es el que instaló un antivirus hace tres años y lo olvidó, sino el que mantiene hábitos constantes para cuidar su información y la de quienes confían en él: clientes, personal, proveedores, entre otros.
¿Qué tan seguros son los servicios financieros digitales?
Antes de dar el salto a la banca digital o a las plataformas de pago, podría aparecer la duda de si los sistemas son realmente seguros. Actualmente, los servicios financieros digitales operan con niveles de protección muy altos. Cifrado de datos, monitoreo constante, alertas automáticas ante movimientos raros.
Comprender qué es la seguridad digital en este terreno ayuda a bajarle el volumen a la desconfianza, porque las instituciones financieras destinan importantes presupuestos para blindar el dinero que manejan sus clientes empresariales. Nada es infalible, ningún sistema lo es, pero la seguridad digital para empresas ha llegado a un punto donde depender de efectivo o de procesos en papel implica, en la práctica, más riesgo que operar desde una plataforma digital.
¿Cómo se protege la información en la banca digital?
Detrás de una simple transferencia bancaria hay cifrado de extremo a extremo, verificación en dos pasos, servidores vigilados las veinticuatro horas, entre otras medidas de seguridad. Esa es, en pocas palabras, la seguridad digital aplicada a las finanzas: un conjunto de prácticas que evita que la información de un negocio, desde sus movimientos bancarios hasta los datos de sus clientes, termine en manos equivocadas.
A todo lo anterior se suma algo que muchos pasan por alto: las instituciones financieras están obligadas a cumplir normas fijadas por autoridades regulatorias, que son revisadas y actualizadas de forma constante. La seguridad digital para empresas no depende solo de la buena fe de una entidad financiera, sino de un marco de reglas que se supervisan. Eso le da a cualquier empresa o PyME, un respaldo importante para operar sin sobresaltos.
La seguridad por parte del usuario también es clave
A este punto ni siempre se le otorga una importancia apropiada, pero es fundamental. Los bancos pueden invertir millones en tecnología relacionada con la seguridad de sus clientes, pero si alguien anota su contraseña en un post-it pegado al monitor, de poco sirve.
Para complementar las medidas de seguridad de las plataformas y aplicaciones de las diferentes entidades financieras, es recomendable aplicar contraseñas robustas, tener la verificación en dos pasos activada, siempre utilizar conexiones seguras y mantener desconfianza frente a correos o mensajes que piden datos financieros o sensibles. Son hábitos simples, pero podrían marcar la diferencia. Además, capacitar al equipo sobre qué es la seguridad digital, aunque sea con una plática de veinte minutos cada tanto, reduce de forma notable la posibilidad de caer en un fraude.
Innovación y seguridad: dos elementos que avanzan de la mano
Suele pensarse que innovar y estar seguro son cosas distintas, pero lo anterior no es así. Cada función nueva que llega a la banca digital, por ejemplo, pagos instantáneos o inteligencia artificial para detectar fraudes en segundos, trae consigo mejoras paralelas en cómo se protege la información.
Mientras más digital se vuelve un negocio, más sentido tiene mantenerse al tanto de las innovaciones, porque entender qué es la seguridad digital hoy es lo que permite aprovechar sin miedo las herramientas que vengan después. Confiar en la tecnología no es bajar la guardia, sino que es una forma de avanzar con ella. Se debe considerar que la seguridad digital para empresas seguirá evolucionando, y ese cambio constante es, en realidad, una buena noticia para cualquier negocio que quiera crecer y mantener segura su información.
Es ideal que una PyME se informe de los diferentes productos financieros que se pueden encontrar en el mercado y aproveche los que mejor tecnología y seguridad digital le puedan ofrecer.
Aviso
Educación Financiera no busca colocar productos o servicios de BBVA, este contenido tiene como objetivo promover la toma de decisiones informadas y el óptimo uso y aprovechamiento de productos y servicios financieros.