¿Qué es la transformación digital? Se trata del cambio que vive una empresa cuando deja atrás los procesos que se han realizado por mucho tiempo de una misma forma y empieza a apoyarse en la tecnología para vender, cobrar, administrar y tomar decisiones estratégicas.
No es solo tener una página web bonita o una cuenta activa en redes sociales. Va más al fondo: cambia la forma en que se hacen las cosas dentro del negocio, desde cómo se planifica la operación hasta cómo se busca dinero para crecer. Y contrario a lo que muchos piensan, esto no es un tema exclusivo de las grandes corporaciones. La transformación digital es algo que le toca a cualquier negocio, sin importar el tamaño que tenga.
La digitalización está cambiando la forma de hacer negocios
En los últimos años, la manera de vender y administrar un negocio ha cambiado a una velocidad muy rápida. Ya no alcanza con tener un buen producto; hay que estar donde está el cliente, y ahora eso implica tener presencia en línea, aceptar pagos digitales y responder rápido por varios canales al mismo tiempo.
La digitalización de una empresa dejó de ser algo opcional y se ha convertido en algo fundamental. Un ejemplo de esto se relaciona con el Estudio de Digitalización de PYMES en México (publicado por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo), en que se estima que las PyMEs que invierten en herramientas digitales logran un crecimiento del 20% más en comparación con las que no lo hacen.
Mientras tanto, el mercado avanza y las empresas que no avanzan en esta área pierden competitividad. Lo bueno es que dar el paso ya no requiere una inversión enorme ni saber programación de forma experta; hoy existen herramientas digitales que se encuentran al alcance de cualquier negocio.
Del papel a lo digital: así evolucionan los procesos financieros
Este es uno de los cambios que más se nota en las finanzas de los negocios. Antes, llevar las cuentas era sinónimo de carpetas repletas de papeles, notas escritas a mano y esa sensación de andar buscando un ticket o documento que nadie sabe dónde quedó. Ahora, buena parte de esos procesos se mudaron a plataformas digitales que emiten facturas electrónicas, registran gastos casi al momento y mantienen un historial financiero ordenado sin tanto papeleo.
El resultado se traduce en menos tiempo perdido y menos errores por descuido, además de una idea más clara de cómo va el negocio en cualquier momento del mes. Ten presente algo importante: cuando llega el momento de buscar financiamiento empresarial, un negocio con las cuentas claras parte con ventaja frente a uno que todavía depende del papel. Los bancos y otras instituciones financieras revisan cada vez más ese tipo de información, porque les permite decidir más rápido ante una solicitud de crédito.
Además, conocer el estado de las finanzas de la empresa también te abre la puerta a saber cuándo es el momento correcto para pedir financiamiento, y que la solicitud se encuentre solventada porque se tiene orden en las cuentas. Este punto es clave y te permitirá aumentar las probabilidades de obtener un crédito.
¿Cómo será el financiamiento empresarial en los próximos años?
La digitalización de una empresa no solo cambia cómo administra sus finanzas, también influye en cómo accede a nuevas fuentes de capital. El financiamiento empresarial está cambiando junto con la tecnología, y probablemente lo hará más rápido durante los próximos años.
Hay instituciones financieras que ya no solo observan historial bancario tradicional; ahora analizan flujo de caja, comportamiento de pago y otros datos, que una empresa digitalizada podría reunir en poco tiempo, a diferencia de una que gestiona su información de forma tradicional.
Esa forma distinta de evaluar abre una puerta que antes estaba prácticamente cerrada para muchos negocios pequeños: acceder a mejores condiciones de crédito y procesos de aprobación que ya no tardan semanas o meses. Considera esto: mientras más ordenada y digitalizada esté una empresa hoy, mejor posición tendrá cuando aparezcan oportunidades.
Estar al día digitalmente: clave para potenciar la competitividad
Adoptar la tecnología no es una moda que va y viene, es una decisión que pesa en el día a día de cualquier negocio. Las empresas que se mantienen al día digitalmente pueden operar con menos fricción, entender mejor a sus clientes y tomar decisiones con datos reales. Lo anterior es especialmente importante al considerar las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial, Open Finance y Blockchain.
La digitalización de una empresa se refleja directamente en qué tan competitiva es: reacciona más rápido, es más eficiente en el uso de recursos y aprovecha las oportunidades. Se debe tener claridad de que no hace falta digitalizarlo todo de una sola vez; se puede arrancar por lo más sencillo, como ordenar las finanzas o automatizar el cobro, y desde ahí ir avanzando. Recuerda que este cambio ya está aquí, no es algo que vaya a pasar en el futuro; y quedarse fuera de él tiene un costo que se nota, tarde o temprano.
Entender qué es la transformación digital podría marcar la diferencia entre un negocio que crece y uno que se queda atrás. Por lo mismo, las PyMEs deben evaluar soluciones y productos financieros que les ayuden en sus procesos de digitalización y potencien su competitividad y productividad.
Aviso
Educación Financiera no busca colocar productos o servicios de BBVA, este contenido tiene como objetivo promover la toma de decisiones informadas y el óptimo uso y aprovechamiento de productos y servicios financieros.