Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información.

Más información
6 consejos para disminuir el consumo de energía de un negocio

6 consejos para disminuir el consumo de energía de un negocio

Conoce algunas prácticas de consumo de energía responsables que puedes integrar en tu negocio para mejorar su nivel de sustentabilidad.

Ante el contexto climático actual, es probable que más de una vez te hayas preguntado cómo tú y tu negocio pueden aportar en los esfuerzos por la sostenibilidad, afortunadamente, existen múltiples cambios de impacto ecológico que puedes integrar en tus prácticas cotidianas y un buen lugar donde partir es aprender cómo disminuir tu consumo de energía.

La importancia de un consumo responsable de energía

En la actualidad, la energía que utilizas para iluminar tu negocio y encender tus computadoras proviene principalmente de fuentes no renovables como los combustibles fósiles, estos son quemados en plantas que producen energía eléctrica en un proceso que genera altas emisiones de gases de efecto invernadero.

Los gases de efecto invernadero son uno de los mayores causantes del calentamiento global, una problemática que hoy está creando situaciones climáticas que afectan al planeta.

En este sentido, existe una urgencia por el ahorro de energía eléctrica como una vía para disminuir la sobreexplotación de recursos contaminantes, a través de acciones de consumo responsable y el fomento del uso de recursos renovables, lo cual también tiene un impacto económico.

¿Cómo tener un ahorro de energía eléctrica en tu negocio?

  1. Analiza tu consumo de energía. Para empezar a instalar cambios concretos en tu consumo de energía, primero es necesario que observes cómo estás utilizando este recurso todos los días, esto significa analizar qué partes de tus procesos están gastando más y qué prácticas tienen tú y tus trabajadores que podrían estar desperdiciando energía sin notarlo. Una vez que tengas esta información, es momento de determinar cuáles son los aspectos de tus operaciones diarias que puedes ajustar.
  2. Potencia el uso de luz natural. Uno de los cambios que quizás puedes adoptar fácilmente en tu negocio, es potenciar las fuentes de luz natural con las que cuentas en tu espacio de trabajo. Para esto es posible aplicar algunos trucos simples como evitar que muebles grandes bloqueen el paso de la luz, posicionar los escritorios cerca de ventanas e incluso, pintar las paredes de un color claro que refleje esa luz natural. Al hacer esto, puedes asegurarte de que tú y tus trabajadores no necesiten encender las luces artificiales en momentos del día donde aún no es necesario.
  3. Aprovecha el aire fresco. En esos días de verano donde el sol es abrumante, puede ser muy tentador tener el aire acondicionado encendido en todo momento, esta es una acción poco intuitiva, ya que el uso excesivo de ese tipo de aparatos electrónicos es una de las causas del aumento de las temperaturas en la tierra. Si tu negocio lo permite, es recomendable que prefieras refrescar tu espacio de trabajo conservando las ventanas abiertas y añadiendo plantas que ayuden a absorber el calor.
  4. Apaga las luces cuando no están en uso. Es muy común que las personas dejen una habitación y olviden apagar las luces, esto pasa en los hogares y también es típico en los negocios; por eso, anímate a instaurar una política que promueva el apagar las luces en tu espacio de trabajo cuando no están siendo utilizadas. Puedes animar a tu equipo pegando carteles junto a los interruptores que les recuerden la importancia de ahorrar energía.
  5. Utiliza electrodomésticos más eficientes. Si tu espacio de trabajo contempla el uso cotidiano de electrodomésticos, puede resultar conveniente que prefieras aquellos productos con un consumo reducido, lo cual es posible determinar fijándote en la etiqueta energética que viene con la mayoría de los electrodomésticos. Estas indican la calificación energética de los productos a través de una escala que va desde el color verde al color rojo y de la letra ‘A’ a la ‘G’, siendo la ‘A’ la mejor categoría en términos de ahorro de energía eléctrica.
  6. Considera cambiar a fuentes de energía renovables. Este punto depende principalmente de las capacidades y características de tu negocio, ya que implica un ajuste estructural. De seguro conoces algunas de estas fuentes sustentables, como los paneles solares, la biomasa, que se crea a partir de materia orgánica, o la energía eólica, todas opciones que causan un impacto mínimo en el medio ambiente y a las que hoy en día es posible acceder a través de proveedores calificados. 

Como ves, existen múltiples caminos para comenzar a tener un consumo responsable de energía, una misión que no solo ayuda a proteger al planeta, sino que también puede disminuir notablemente tu cuenta de la luz

Si te interesan estas prácticas sustentables, también puede resultarte útil contactar a otros negocios verdes, para así encontrar inspiración e intercambiar ideas sobre cómo seguir apoyando al medio ambiente desde el emprendimiento.

También te podría interesar