Tener un negocio propio no es cosa fácil. Tú sabes lo que cuesta levantar la cortina cada día, cuidar el inventario, pagar a tiempo y seguir adelante aunque la situación se ponga complicada. Por eso, la frase asegura tu negocio, es una recomendación para cuidar todo ese esfuerzo que has invertido durante años.
En ocasiones, los negocios sufren pérdidas por robos, incendios o lluvias fuertes… y alguno de ellos no tienen un seguro para respaldarse. Y es que muchos piensan que asegurar la tienda, la papelería o la farmacia es “gastar de más”, pero créeme: es todo lo contrario. Es proteger tu trabajo, tu familia y tu tranquilidad.
¿Por qué asegurar tu negocio es una decisión inteligente y no un gasto?
Cuando escuchas la palabra “seguro”, tal vez piensas: “otra cuenta más por pagar”. Pero no, asegurar tu negocio es una decisión inteligente, no un gasto. Es como tener un plan B que te respalda cuando la vida se pone difícil.
Imagina que se te va la luz y se quema el refri, o que un cortocircuito provoca un incendio. Sin seguro, no cuentas con un respaldo que pueda ayudarte con ciertos gastos.
Riesgos más comunes que enfrentan los negocios en México
Tú sabes que en México, cada día puede traer una sorpresa. Estos son algunos de los problemas que podrían enfrentar los negocios:
- Robos o asaltos: Lamentablemente, los negocios pequeños pueden ser un blanco fácil. Podrían vaciar la caja o llevarse mercancía.
- Incendios: Un descuido, un corto, una estufa mal apagada... y en minutos, se puede perder todo.
- Daños por agua: Una fuga, lluvias fuertes o una tubería vieja pueden echarte a perder los productos.
- Accidentes con clientes: Imagínate que alguien se resbala en tu local; eso también puede meterte en un lío legal.
- Fenómenos naturales: En algunas zonas, los temblores o las tormentas no avisan.
Tener presente estos riesgos no es vivir con miedo, es ser precavido. Asegurar tu negocio puede ayudarte a dormir tranquilo sabiendo que, si algo pasa, tendrás un respaldo ante diferentes situaciones.
¿Qué cubre un seguro para negocios pequeños?
Un seguro para negocios está hecho justo para quienes tienen tiendas, talleres o locales pequeños. No importa si vendes comida, ropa o materiales: cuentas con diferentes opciones y coberturas para asegurar tu negocio.
Por lo general, cubre cosas como:
- Daños por incendio o explosión: Si se daña tu local, tu equipo o tus productos, te ayudan hasta con la suma asegurada que fue contratada.
- Robo o asalto: Cubre el robo con violencia de dinero y valores dentro del local o durante su traslado bajo custodia.
- Responsabilidad civil: Si un cliente se accidenta dentro de tu tienda, cubre daños accidentales ocasionados a terceros como consecuencia de las actividades del negocio.
¿Cómo elegir el seguro adecuado para tu negocio?
Elegir un buen seguro no tiene por qué ser tan complicado. Aquí algunos consejos a considerar:
Consejos finales para asegurar tu negocio sin complicaciones
Tener un seguro es una buena decisión. Si quieres hacerlo sin dolores de cabeza, sigue estos tips:
- Haz una lista de lo que tienes: Anota el valor de tu mercancía, muebles y equipos. Conoce el valor de tus bienes y así podrás definir el monto asegurado que contratarás.
- Actualiza tu seguro cada año: Si cambias de local o compras maquinaria nueva, avisa. Así tu póliza siempre estará al día.
- Lee bien las letras chiquitas: Pregunta por deducibles, coberturas y exclusiones. No firmes nada hasta que estés seguro de lo que incluye.
- No lo veas como un gasto innecesario: piénsalo como una herramienta más para el respaldo de tu negocio. Incluso las incubadoras de empresas recomiendan contratar un seguro desde el día uno, porque es parte de emprender un negocio exitoso.
Y si te da curiosidad saber cuánto cuesta un seguro para negocio en México, lo ideal es cotizar según el tamaño de tu local, el tipo de productos que manejas y la zona donde estás.
Aviso
Educación Financiera no busca colocar productos o servicios de BBVA, este contenido tiene como objetivo promover la toma de decisiones informadas y el óptimo uso y aprovechamiento de productos y servicios financieros.