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10 secretos para preparar la declaración anual de personas morales

10 secretos para preparar la declaración anual de personas morales

Para los contribuyentes morales, es decir, las empresas, presentar la declaración anual de impuestos puede ser una proeza, sobre todo si no cuentan con un contador trabajando en el negocio que ayude con esta delicada tarea.

¿En qué consiste este tipo de declaración anual?

Una declaración anual de personas morales es el informe que hacen las empresas de todas las acciones que se hicieron durante el ejercicio fiscal anterior.

En México, la declaración anual de impuestos de las personas morales se hace durante marzo, con la fecha límite siendo el último día del mes. Es muy común que antes de este plazo, las personas que se encargan de la contabilidad de la empresa tengan mucho trabajo asegurándose que todo esté en orden y que no exista ningún error en la información que van a presentar. 

A continuación puedes ver algunos secretos para realizar y calcular la declaración anual de impuestos.

Secretos de la declaración anual de personas morales

Cuando se habla de que la declaración anual de personas morales se hace en marzo, se intenta hacer un fuerte recordatorio de no dejar esta tarea para el último día, que en el caso del 2021 es el miércoles 31. La idea es hacerla antes de esa fecha para poder detectar posibles errores o planear con anticipación las deducciones.

La declaración anual de impuestos es un proceso que toma tiempo y aun cuando ya tengas todos los papeles contables en orden y bien clasificados, los errores son muy propensos a aparecer. 

Si bien se trata de un informe de todo lo que ocurrió en el año anterior, es muy importante tener claro todo lo que debes tener al corriente para no equivocarte. 

  1. Los cálculos que debiste hacer. Es necesario tener al corriente los informes financieros más comunes, como el estado de resultados, el balance general, el estado de costos, la conciliación contable fiscal y el que quizás es el dato más importante: el cálculo de ISR. Una vez presentada la declaración, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) cotejará este número con los pagos que se hicieron cada mes.
  2. La declaración anual es el resumen. Existe la falsa creencia de que en la declaración anual de impuestos se pueden hacer enmiendas a la falta de no haber presentado los pagos cada mes. La realidad es que los pagos provisionales se deben hacer antes del 17 de cada periodo, independientemente si al final del ciclo fiscal resulta un cargo o un saldo a favor.
  3. Hacer las cuentas completas. Recuerda que la contabilidad no se puede hacer en el último momento. Es importante que durante el año vayas recopilando cada documento que te ayudará a sustentar los gastos.
  4. Mantén al día tus cuentas. Es muy necesario que como contribuyente lleves un estricto registro de la situación en la que se encuentran tus cuentas, pues el SAT podría considerar solicitar comprobaciones.
  5. Saca provecho de tus saldos a favor. Según lo estipulado tienes un máximo de 5 años para aprovecharlos o perderlos para siempre.
  6. Recuerda clasificar tus gastos. Cuando hagas las cuentas contables de tu negocio, no olvides contemplar estos tres gastos: los que no pueden ser deducibles, los que no reúnen requisitos fiscales y los que no tienen efectos fiscales.
  7. No pases por alto las utilidades de los trabajadores. La parte de utilidades que ya fue pagada a los trabajadores (PTU) disminuye las ganancias de tu empresa, por las que el SAT te cobra impuestos. A partir de la fecha en la que presentes tu declaración anual de impuestos, tu empresa tiene unos 30 días para repartir las PTU.
  8. No olvides las aportaciones de los accionistas. No pierdas de vista las aportaciones y el total de cuánto dinero han entregado los accionistas. De esta cifra tienes el exacto de cuánto se debe gravar.
  9. Cuenta si tienes una pérdida fiscal. Cuando una empresa tuvo ingresos inferiores a los gastos en un ejercicio, se dice que tuvo pérdida fiscal. Recuerda que los puedes hacer deducibles, pero hasta diez ejercicios después.
  10. Usa a tu favor cualquier estímulo fiscal. Las empresas pueden obtener distintos estímulos fiscales, dependiendo del giro. Averigua cuáles puedes usar a tu favor en tu industria.

Finalmente, no olvides el registro de lo ya pagado. ¿Sabes exactamente cuánto has pagado de impuestos? Llevar el registro, clasificando por montos y fechas te ayudará a poder acreditarlo sin problemas en caso de ser necesario.