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Guía básica para pago de impuestos

Sigue estos consejos y recomendaciones para que tener una buena experiencia en el pago de impuestos y declaración anual.

Guía básica para pago de impuestos

Pagar impuestos y la declaración anual son obligaciones de las que nadie se puede escapar. Existe un dicho popular que reza que nada es tan seguro como la muerte y el pago de impuestos. Los impuestos se pagan por diferentes motivos y son contribuciones que deben ser pagadas oportunamente.

Para evitar que tu declaración anual se convierta en algo complicado, recuerda que debes estar al pendiente de tu contabilidad, pues es una labor que debe ser constante a lo largo del año fiscal. 

Llevar un control de tu contabilidad te ayudará en el proceso de declaración anual, siendo importante que revises cuáles son las contribuciones a las que estás obligado a cumplir y las fechas de pago asociadas.

¿Qué tipo de contribuyente eres?

Todos somos contribuyentes y todos pagamos impuestos. Si estás leyendo esto y aún no trabajas o te dedicas a alguna actividad con fines de lucro, y por eso crees que no pagas impuestos, estás equivocado, pues existen gravámenes que aplican para todos, como el IVA (impuesto al Valor Agregado). 

También debes saber que existen impuestos Federales, Estatales y Municipales. Todos los impuestos son para diferentes tipos de contribuyentes. El pago de los impuestos en los tres niveles depende del contribuyente que seas. Para saber cuáles son los impuestos que debes pagar, es fundamental que conozcas qué tipo de contribuyente eres.

Persona física:

Es todo aquel individuo humano registrado ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) con la capacidad de contraer obligaciones y ejercer sus derechos correspondientes.

Para el SAT (Servicio de Administración Tributaria), el órgano de Hacienda encargado de la recolección de impuestos, las personas físicas realizan actividades que les generan ingresos, como prestar servicios profesionales, realizar actividades comerciales o trabajar a cambio de un salario. 

Depende de la actividad que realices, los impuestos que debes pagar, pues el perfil de tus actividades económicas define el régimen fiscal en el que estás catalogado y, por lo tanto, los pagos y contribuciones que debes hacer.

Régimen de Asalariados:

Si recibes un salario y otras prestaciones por un trabajo que depende de un empleador, entras dentro de este régimen. La mayoría de las aportaciones las hace tu patrón.

Régimen de Honorarios (Servicios Profesionales):

Este régimen es para los que prestan servicios profesionales de manera independiente a empresas, al gobierno o a otras personas físicas. Este tipo de trabajadores no dependen de un patrón, por lo que sus contribuciones son a título personal. Para los que están bajo este régimen les corresponde pagar impuestos por las actividades profesionales que realizan. 

Régimen de Actividades Empresariales:

Este régimen es para aquellos que realicen actividades comerciales, industriales, de autotransporte, de pesca, ganaderas o agrícolas.

Régimen de Incorporación Fiscal:

En este régimen los que realicen actividades empresariales, que vendan bienes o presten servicios para los que no se requiera un título profesional. También se incluyen a aquellos que obtengan ingresos por intereses.

Régimen de Arrendatario:

En este régimen de personas físicas caben los que obtienen ingresos por rentar sus bienes inmuebles. Este régimen no es excluyente y se puede sumar a los otros. 

Persona moral:

Para el SAT, las personas morales pueden ser la unión de una o más personas físicas con un fin determinado, por lo que ese equipo contrae obligaciones y derechos. Sin embargo, en esta categoría también se incluyen a las personas no físicas que gozan de personalidad jurídica (pueden tomar decisiones), capital contable (dinero y medios de producción) y patrimonio (bienes raíces u otros), es decir, las empresas.

Un aspecto fundamental de las personas morales, con respecto a la forma en la que pagan impuestos es que adquieren obligaciones según la finalidad con la que fueron creadas, es decir, si tienen fines de lucro o no.

Tipos de impuestos

Como ya revisamos, existen 3 tipos de impuestos: Federales, Estatales y Municipales. Sin embargo, para distinguir unos de otros se dividen en otras dos categorías: directos e indirectos. Los impuestos directos son pagados por los que poseen algo y los indirectos son para los que consumen algo.

Los impuestos directos son fáciles de distinguir pues se imponen según la capacidad económica del contribuyente y se dividen en 2: de producto, que considera las características del bien, y personales, que considera la capacidad de pago del contribuyente. El impuesto directo más común es el Impuesto sobre la Renta.

Los impuestos indirectos son los que recaen sobre el consumo o sobre las transacciones. Los más comunes son el IVA y el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS).

Lo más importante es aclarar que tanto, los impuestos directos como los indirectos, aplican para las personas físicas, sin importar el régimen, y para personas morales. 

¿Qué es y cómo calculo el IVA?

El IVA es probablemente el impuesto más común pues grava directamente al consumo. Esta contribución se agrega al precio de productos o servicios que se comercialicen. Eso quiere decir que las personas físicas, sin importar el régimen, y las personas morales lo pagarán en cualquier transacción económica.

En nuestro país existen dos tasas aplicables para el cálculo del IVA: la general del 16% y otra del 0%, que sólo se aplica en muy pocas actividades.

A su vez el IVA se divide en dos: el Trasladado y el Acreditable. El IVA Trasladado es el que se recibe después dentro de la operación de venta de un producto o servicio después de haber sido transferido al consumidor. El IVA acreditable es el que fue transferido al consumidor, por lo que lo pagará como parte del precio final del producto o servicio. 

El IVA es impuesto que permite restar el Acreditado del Trasladado, para saber exactamente cuánto se debe tributar. La diferencia entre los dos es la cantidad que deberás pagar al SAT.

¿Qué es el IEPS y cómo los calculo?

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), es un impuesto que es necesario pagar al realizar la producción y venta de ciertos productos.  Es un impuesto indirecto, es decir, los contribuyentes no lo pagan y se lo trasladan o cobran a los consumidores finales.

Este impuesto grava principalmente a los combustibles (fósiles, derivados y diésel), a las bebidas alcohólicas y alcohol puro (salvo aguamiel y derivados), las bebidas energizantes, bebidas saborizadas, productos elaborados con tabaco, plaguicidas y alimentos no básicos de alta densidad calórica.

Para el caso de los combustibles y los refrescos y bebidas saborizadas los costos del IEPS son fijos y varían dependiendo el tipo. Por ejemplo, para el 2018, la gasolina Magna (menos a 92 octanos) tiene un IEPS de 4.3 pesos por litro. En todos los otros productos gravados por IEPS, existen diferentes porcentajes que se suman a los precios finales.

¿Qué es y cómo calculo el ISR?

Este impuesto se aplica a los ingresos adquiridos, con la excepción de herencias y donaciones. Este impuesto directo (grava la riqueza) se aplica a personas físicas y a personas morales y no sólo a quienes residen en México.

El ISR grava casi todas las actividades de las que provengan ingresos como: los salarios percibidos, las actividades profesionales, el arrendamiento o uso de bienes inmuebles, los intereses obtenidos, los premios obtenidos, los dividendos y las ganancias repartidas por personas morales, la enajenación de bienes.

Una de las grandes diferencias con el IVA, es que la tasa del ISR no es estándar, lo que implica que variará de entre el 1.9% al 30% dependiendo de la actividad que cause el gravamen. El ISR total puede ser deducido por los contribuyentes y restar inversiones, gastos o compra de materias primas. 

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