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Pareja gestionando sus finanzas en un laptop

¿Cómo llevar un control de gastos durante Buen Fin?

Tener un control de gastos óptimo es complicado porque, por lo general, no se tiene la información necesaria para llevar a cabo una estrategia que permita tener una buena salud financiera. Por eso, en muchas ocasiones enfrentarse a problemas económicos puede ser una situación recurrente, sobre todo cuando los negocios ofrecen ofertas y promociones, generando necesidades en momentos inadecuados. 

Uno de estos momentos es cuando llega el Buen Fin, ya que un gran número de empresas y negocios participan en este evento anual conocido por ofrecer un alto porcentaje de promociones. Aquí es cuando muchas personas gastan dinero sin antes preguntarse si realmente necesitan hacer esa compra. La presión para gastar dinero es extraordinaria y tener un control de gastos es casi imposible. Por ello, seguir las siguientes recomendaciones serán útiles para mejorar tus finanzas y no caer en la tentación.

Consejos para controlar gastos

Existen diferentes maneras de cómo llevar un control de gastos, y saber aplicarlos en la vida diaria y en épocas como el Buen Fin, serán un gran aliado para no verse ante una crisis financiera.

Ante todo, se debe llevar un registro sobre los ingresos y gastos que se realizan cada mes, de esta manera se podrá llevar un orden financiero para no terminar la quincena con deudas. Asimismo, se tiene mayor consciencia sobre el dinero que realmente se tiene para hacer compras durante el Buen Fin.  

Por otro lado, se debe tener claro cómo ahorrar dinero. Una de las estrategias más básicas, pero funcionales, es la regla 50-30-20, la cual consiste en destinar el 50% de los ingresos a gastos básicos, 30% para gastos prescindibles y 20% al ahorro. En este caso, la mayor parte de las compras del Buen Fin entrarían en el 30%, donde se incluye aquello que aumenta la calidad de vida, como son las vacaciones o alguna distracción. 

Considerando los puntos anteriores, será más fácil hacer compras racionales, dejando a un lado la parte emocional, y a su vez, las compras innecesarias. Es decir, no se va a comprar una lavadora solo porque tiene 50% de descuento o meses sin intereses, cuando la realidad es que ya se cuenta con este producto y que, además funciona correctamente. 

Planear metas también es parte de aprender a cómo llevar un control de gastos, ya que tener objetivos definidos es útil para adquirir cosas que se necesitarán en un futuro cercano. Por ejemplo, el Buen Fin se realiza en noviembre, por ello, muchas personas compran regalos de Navidad, Año nuevo o Día de Reyes, aprovechando precios más accesibles o promociones. Así, iniciar un presupuesto para este tipo de gastos puede ser de ayuda para gastar menos de lo esperado. 

Siguiendo los pasos anteriores para controlar gastos, se llega a la parte más importante: evitar deudas. Un consejo es no gastar lo que no se tiene, por eso, se deben comparar precios y elegir el más adecuado.

Consejo final

Si se organizan las finanzas personales correctamente, se podrán aprovechar muchas de las oportunidades que brinda el Buen Fin.