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¿Cómo levantar un negocio estancado? Estrategias para dar un empujón

Seguro te ha pasado: el negocio ya no avanza, las ventas se detienen y por más que le echas ganas, el dinero no rinde. No estás solo. Muchos dueños de negocios se preguntan cómo levantar un negocio estancado sin endeudarse o perder lo que ya construyeron. La buena noticia es que sí se puede.

Señales de que tu negocio está detenido

Antes de mover un solo peso, hay que reconocer cuándo el negocio ya no da para más. A veces uno sigue la rutina sin darse cuenta de que está parado en seco.

Ojo con estas señales:

  • Las ventas se han mantenido sin crecimiento durante los últimos meses.
  • Siempre trabajas mucho, pero el dinero nunca alcanza.
  • Tus clientes son los mismos de siempre y ya no llegan nuevos.
  • Te cuesta pagar gastos fijos como renta o luz.
  • No se cuenta con ahorro para imprevistos.

Si te identificas, no es que hayas hecho algo mal, simplemente tu negocio necesita un empujón. Aquí entra la administración de dinero de una Pyme, que no se trata solo de ahorrar, sino de organizar bien cada peso que entra y sale.

Por ejemplo, si tienes una tienda de abarrotes, podría ofrecer recargas, aceptar pagos con tarjeta o manejar la venta de  productos de temporada. Posiblemente un cambio sencillo, puede abrir la puerta a nuevas ventas.

Destinar para crecer: por qué es clave en negocios pequeños

En los negocios chicos, destinar ciertos gastos para crecer podría hacer la diferencia.

Destinar dinero no significa arriesgarse sin planear, es trabajar tu dinero de forma que pueda regresar multiplicado. Algunos ejemplos:

  • Capacitar a tu equipo o a ti mismo.
  • Cambiar esa computadora o celular viejo que ya te hace batallar.
  • Darle una pintadita a tu local o mejorar la presentación de tus productos.
  • Promocionarte por redes o crear tu perfil en línea.

Hoy en día todo se mueve rápido, y al no destinar gastos en mejorar tu negocio, la competencia te puede rebasar. Ahí es donde conviene usar los recursos financieros de una empresa, que pueden venir de tus ahorros o de un crédito bien pensado.

Cómo aprovechar una cuenta para impulsar tu negocio

Muchos le tienen miedo a una cuenta empresarial, pero bien usada puede ser el empujón que necesitas. La clave está en usarla con orden, y para eso conviene tener las cuentas separadas entre lo personal y lo del negocio.

Como la Cuenta Maestra Pyme digital BBVA, puede ayudarte a mantener tus finanzas ordenadas, y registrar tus ingresos y movimientos podría facilitarte la obtención de préstamos o créditos. El registro de tus ingresos y movimientos te podría ayudar a obtener préstamos o créditos. Desde tu celular con la app BBVA Empresas México puedes ver cuánto dinero entra a tu Cuenta Pyme, cuánto sale y hasta recibir depósitos de tus clientes sin moverte del mostrador.

Solo recuerda entender bien la diferencia entre crédito y préstamos: por ejemplo, solicitar un préstamo para cubrir gastos diarios suele ser un error que desequilibra tus finanzas. Por otro lado, utilizar un crédito sin entender las tasas de interés puede generar pagos mucho más altos de lo planeado.

El crédito es más flexible si tus ingresos cambian mes con mes, como pasa con muchos negocios pequeños.

Ideas inteligentes para destinar el dinero con un crédito

No se trata de endeudarte nomás por tener más dinero, sino de hacerlo rendir. Aquí van algunas ideas para destinar dinero en un negocio:

  1. Usa el dinero de manera inteligente: Compra mercancía que sabes que se vende, no te claves con lo que solo se ve bonito.
  2. Moderniza tu negocio: Si todavía lo anotas todo en un cuaderno, ya toca cambiar. Un sistema digital o una app para cobrar te ahorra tiempo y errores.
  3. Haz que la gente te vea: Un pequeño anuncio en redes o una lona bien puesta puede atraer nuevos clientes.
  4. No olvides los imprevistos: Guarda una parte del crédito como fondo de emergencias. Nunca sabes cuándo se va a descomponer algo.

Haz que cada peso prestado trabaje para ti.

Errores comunes al usar crédito y cómo evitarlos

Usar un crédito sin planearlo bien, no es tan buena idea. Mira algunos errores que muchos cometen y que tú puedes evitar:

  • Gastar el crédito en cosas personales.
  • No contar con un plan de inversión.
  • No calcular correctamente cuánto puedes pagar.
  • Dejar de llevar el control de tus gastos.

Todo crédito tiene que verse como un producto financiero, no como dinero “extra”. Si lo usas bien, puede ser el motor que reactive tu negocio.

Ponte a prueba: ¿estás listo para destinar en tu negocio?

Antes de lanzarte, revisa con honestidad. Si cumples con esta lista, vas por buen camino:

  • Tienes tus cuentas separadas (una personal y otra para el negocio).
  • Sabes cuánto dinero te entra y cuánto sale cada mes.
  • Tienes clientes frecuentes y flujo constante. Ya sabes para qué usarías el crédito.
  • Puedes pagar sin quedarte corto.

Recuerda que las ideas para destinar dinero en un negocio no sirven de nada si no se ejecutan. El crédito es un aliado, pero la estrategia es tuya.

Levantar un negocio estancado no es magia, es organización y visión.

Tú ya sabes lo que cuesta levantar un negocio desde cero. Ahora toca trabajar en tratar de hacer crecer con inteligencia.

Aviso

Educación Financiera no busca colocar productos o servicios de BBVA, este contenido tiene como objetivo promover la toma de decisiones informadas y el óptimo uso y aprovechamiento de productos y servicios financieros. 

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