Ir al contenido principal
¿Cómo evitar la cuesta de enero meses antes?

¿Cómo evitar la cuesta de enero meses antes?

¿Necesitas una tarjeta para tus compras?
Resumen: Para saber cómo evitar la cuesta de enero, conviene anticipar desde octubre los gastos, pagos y compromisos del inicio del año, y así determinar cuánto puedes asumir sin comprometer tu presupuesto.
Llega enero, abres la aplicación del banco y descubres que tienes menos dinero disponible del que esperabas. No fue una sola compra grande, sino varias: la cena de Navidad, un regalo inesperado o una nueva mensualidad. Ese momento tiene nombre: la cuesta de enero. Aquí encontrarás qué gastos pueden afectar tu presupuesto y cómo anticiparlos desde ahora para comenzar el año con mayor margen.

¿Por qué las decisiones de fin de año pueden afectar enero?

La cuesta de enero es un periodo de presión financiera que puede surgir cuando los gastos de fin de año se acumulan con las obligaciones del inicio del siguiente. Las compras a crédito, las mensualidades y los pagos pospuestos pueden extenderse hasta enero y reducir el dinero disponible para cubrir los gastos habituales.

Por eso, la planeación de cierre de año permite considerar noviembre, diciembre y enero como un mismo periodo financiero y anticipar cómo cada decisión puede afectar tu presupuesto.

¿Qué decisiones pueden generar más presión financiera en enero?

Acumular nuevas mensualidades

Aunque varias compras pequeñas a meses pueden parecer manejables, juntas pueden representar un monto considerable. Por ejemplo, tres compras de $400 al mes implican destinar $1,200 mensuales mientras continúen los pagos.

Gastar ingresos extraordinarios antes de revisar enero

Si recibes un ingreso extraordinario a fin de año, como un bono, comisiones acumuladas o el aguinaldo, puede ser tentador destinarlo de inmediato para compras o gastos pendientes. Sin embargo, usarlo sin considerar las necesidades de enero puede dejarte con menos dinero para cubrir las obligaciones del inicio del año.

Posponer pagos de noviembre y diciembre

Posponer un pago hasta la siguiente quincena puede parecer una solución inmediata, pero reduce el dinero que tendras disponible después. Si lo haces varias veces entre noviembre y diciembre, puedes llegar a enero con obligaciones acumuladas y menos margen para cubrirlas.

Hacer compras no contempladas

Las promociones de temporada, los regalos de último momento y las compras impulsivas tienen algo en común: no estaban contemplados en el presupuesto. Aunque cada gasto puede parecer menor, varios pueden acumularse hasta representar una cantidad considerable dentro de tu presupuesto.

No anticipar gastos del inicio del año

Enero puede traer gastos extraordinarios que no ocurren todos los meses, como la renovación de seguros, colegiaturas, tenencia vehicular, servicios anuales o impuestos locales. Muchos de estos gastos son predecibles; el problema es que no se contemplan al planificar el cierre del año.

¿Cómo identificar desde octubre los gastos que tendrás en enero?

Para planificar la cuesta de enero, crea un calendario de octubre a enero. Organiza por mes tus ingresos, gastos fijos, compras y compromisos estacionales para identificar los periodos con mayor presión financiera.

Puedes dividirlo en cuatro columnas: fecha, concepto, cantidad estimada y forma de pago. Si utilizas una tarjeta de crédito, incluye las mensualidades vigentes y las nuevas compras que se reflejarán en enero. 

¿Cómo organizar tus pagos antes de terminar diciembre?

Una vez que tengas el calendario, ordena tus compromisos actuales para conocer cuánto puedes destinar a nuevos gastos. Para hacerlo:

  1. Registra las fechas de pago y los montos previstos.
  2. Clasifica los gastos en fijos, variables y estacionales.
  3. Identifica las deudas que generan intereses u otros costos financieros.
  4. Suma las mensualidades que continuarán en enero.
  5. Distingue los compromisos pendientes del dinero que realmente tienes disponible.

Con estos datos, calcula cuánto te quedará después de cubrir tus obligaciones. Por ejemplo, si esperas recibir $20,000, destinas $8,000 a gastos habituales, $3,000 a pagos de inicio de año y $2,000 a mensualidades vigentes, tendrás $7,000 disponibles antes de considerar ahorro e imprevistos.

Si después de hacer este ejercicio identificas que tienes margen para realizar compras de fin de año y decides utilizar una tarjeta de crédito, puedes evaluar opciones acordes con tu situación financiera. Por ejemplo, la Tarjeta Start BBVA está dirigida a quienes comienzan a construir su historial crediticio, no cobra anualidad y no exige compras mínimas.

Preguntas frecuentes

Anticipar no significa dejar de disfrutar el cierre del año, sino entender cómo tus decisiones de hoy pueden afectar tu presupuesto después. Si buscas cómo evitar la cuesta de enero, proyecta tus pagos, considera las deudas que seguirás pagando y aparta dinero para los gastos que ya conoces. Así podrás comenzar 2027 con mayor control sobre tus finanzas.

Aviso

Educación Financiera no busca colocar productos o servicios de BBVA, este contenido tiene como objetivo promover la toma de decisiones informadas y el óptimo uso y aprovechamiento de productos y servicios financieros.

Te puede interesar