Piensa en que quizás llevas años juntando dinero para el enganche de tu casa o para arrancar ese negocio que traes en mente. Sin embargo, podría ser que un día amanezcas con un dolor que no se quita, requieras ir al hospital y necesites una cirugía urgente. En una semana, todo ese dinero que tardaste años en juntar se tendría que utilizar para pagar las facturas del hospital.
Esto les pasa a muchísimas personas todo el tiempo, y por eso tener un seguro médico no debería verse como un gasto más, sino como la manera de cuidar tu dinero y no enfrentar dificultades económicas en caso de enfrentar un imprevisto.
¿Cómo proteger lo que te ha costado tanto juntar?
Nadie se despierta pensando "hoy me va a dar algo" o "este año me van a operar". Pero las cosas pasan cuando menos te lo esperas, y recibir atención de urgencia en un hospital privado puede salirte muy caro si no tienes un respaldo.
Tener un seguro de gastos médicos es una forma de proteger el ahorro para las vacaciones, el dinero de la colegiatura de los niños, lo que guardas para armar tu patrimonio; todo eso se queda donde debe estar. Con un seguro de gastos médicos solo pagas el deducible y tu parte del coaseguro, que sí duele, pero no te afecta de la misma forma en caso de no tener nada.
La realidad es que la mayoría de las familias en México no tienen guardado lo suficiente para una urgencia médica seria. Un gasto médico fuerte puede hacer que tengas que pedir prestado, sacar créditos o hasta vender cosas para poder pagar. Ahí es donde tu seguro médico entra y se transforma en un apoyo para evitar hacer cualquiera de esas cosas.
Y ojo, porque lo más caro no siempre es una sola urgencia. Los mayores gastos médicos vienen cuando alguien necesita tratamiento largo: quimioterapias, problemas del corazón, accidentes que requieren varias operaciones. Ahí la diferencia entre tener seguro o no tenerlo puede ser muy grande.
Lo que pasa cuando se enfrenta un imprevisto de salud
Hay personas que durante años se sienten bien de salud y piensan que nunca van a necesitar un seguro. Van al médico pocas veces, no tienen enfermedades conocidas y creen que están fuera de riesgo. Pero llega el momento en que, en un chequeo rutinario o por algún síntoma que apareció de repente, les descubren algo que necesita atención inmediata.
Sin un seguro médico de respaldo, empiezan los problemas: vender el auto o algún bien, pedir dinero prestado a familiares, sacar los ahorros completos y meter gastos a las tarjetas de crédito para poder cubrir el tratamiento. Los mayores gastos médicos se acumulan rápido y el daño financiero podría durar muchos años, porque esas deudas no se pagan de un día para otro.
Por otro lado, están quienes buscaron cotizar un seguro de gastos médicos, y lo contrataron aunque se sintieran sanos. Cuando les llega el diagnóstico de alguna enfermedad crónica o necesitan un procedimiento quirúrgico importante, el panorama es completamente distinto. El seguro cubre la parte más pesada de los gastos y las personas que lo contrataron solo pagan el deducible que eligieron desde el inicio. Pueden seguir con su vida sin tener que sacrificar los ahorros destinados para otros planes familiares ni cargar con deudas.
Este tipo de situaciones es algo que podría ocurrir, y la única diferencia entre una experiencia y la otra está en haber pensado en la protección que ofrece una póliza de este tipo.
Empezar a protegerte no puede esperar
El seguro médico no es para cuando ya estés enfermo; es para que, en caso de ocurrir algo relacionado con tu salud, no pierdas todo lo demás que has conseguido. Es saber que tus planes, lo que quieres hacer y el dinero que tienes no se van a ir por un problema de salud importante. Es poder estar tranquilo sabiendo que tendrás la protección de un seguro para ti y tu familia.
Antes de gastar en otras cosas, pregúntate si todo lo que ya tienes está protegido. Porque lo más inteligente puede ser invertir en asegurarte de que vas a tener protección ante cualquier imprevisto de salud y no vas a perder todo lo que ya conseguiste a lo largo de tu vida.
Aviso
Educación Financiera no busca colocar productos o servicios de BBVA, este contenido tiene como objetivo promover la toma de decisiones informadas y el óptimo uso y aprovechamiento de productos y servicios financieros.