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Por Alejandro Medina

El año pasado, derivado de la pandemia por el nuevo coronavirus que sacudió al mundo, las finanzas de muchas personas sufrieron desajustes importantes, ¿qué hacer para evitar que pase lo mismo este 2021? Hay una serie de 4 claves que pueden facilitarnos las cosas.

El 2020 será para muchas personas un año que seguramente querrán olvidar. Y es que la pandemia por el nuevo coronavirus SARS-Cov-2 y su expansión repentina por el mundo se convirtió en una losa muy difícil de cargar para todos.

Situaciones muy complejas relacionadas a la salud y la pérdida desafortunada de muchas personas, distanciamiento social que complicó las relaciones personales y cambios en la dinámica de vida, fueron sólo algunas de las cosas que casi la totalidad de las personas vivió.

Sin embargo, existe un tema que también debe ser tomado en cuenta: el económico, ya que más allá todo lo mencionado, las personas también registraron el año pasado problemas en sus ingresos por el tema de la pandemia.

Así lo demuestra justamente una evaluación hecha por la compañía Yo Te Presto, misma que señala que hasta un 22% de los mexicanos aseguran haber visto reducidos sus ingresos personales el año pasado por la crisis sanitaria.

Pero las cosas no se quedan ahí, ya que alrededor de un 30% también mencionó que tuvo que recurrir a sus ahorros guardados para salir adelante o también pedir distintos préstamos (20.8%) para poder sobrellevar la situación.

Se trata entonces de un tema que no debe ser visto de forma menor, por lo que resulta importante que las personas entiendan lo que deben de hacer para enfrentar un panorama que apunta a no cambiar mucho a lo largo de este 2021.

¿Qué hacer entonces ante esta situación? Existen una serie de cuatro lineamientos básicos por los que las personas deberían de optar para comenzar a manejar de una manera más sostenida sus ingresos.

El primero de ellos consiste en establecer un presupuesto de gasto, el cual debe de contemplar los ingresos que se van a tener y el porcentaje de egresos que es posible tener cada mes. Se trata de un ejercicio sencillo que puede realizarse en una simple hoja de papel, en la cual se debe de ir registrando lo gastado para, con base en eso, ir tomando diferentes decisiones.

Posteriormente, las personas deben de aprender a diferenciar muy bien sus tipos de necesidades, dando prioridad a las básicas por encima de las que pueden llegar a esperar. Se trata de una labor que no es sencilla, sin embargo, es importante que su gasto no esté destinado hacia cosas que en el día a día pasan desapercibidas.

En tercer lugar, es importante destinar un porcentaje del ingreso, por pequeño que sea, a un espacio de ahorro que nos sirva tanto para solventar gastos futuros como para poder tener una suerte de colchón ante cualquier eventualidad no contemplada que pudiera presentarse.

Finalmente, un cuarto consejo para las personas sería el desarrollar un listado no mensual, sino más a largo plazo, semestral o anual, sobre los diferentes gastos de peso que hacia esa temporalidad van a irse presentando, tratando de establecer diferentes escenarios para poder cubrirlos satisfactoriamente.

Se trata de consejos sencillos, fáciles de poner en marcha para la gente, que les permitirán poder tener una mayor claridad sobre el estado que mantienen sus finanzas personales, sobre todo en tiempos en los que reina la incertidumbre y poco se sabe sobre lo que puede venir más adelante.

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de BBVA.