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Prohibido endeudarse para el pago de las colegiaturas

Por Enrique Hernández

Desde el inicio de la pandemia de Covid-19 han desertado más 2 millones 120 mil alumnos de los colegios privados en México

La educación ha sido golpeada por la pandemia de Covid-19. Y ello se ve cuando más 2 millones 120 mil alumnos dejaron de ir a los colegios privados en México, porque sus padres no les alcanzó el dinero para salir el mes y evitaron endeudarse para el pago de clases virtuales y por Internet. 

“Debemos aprender cómo familias a sujetarnos a gastar en función de nuestros ingresos, es decir no generar deuda para pagar la colegiatura o inscripción de sus hijos a un colegio privado”, señala Luis Arturo Solís Bravo, vicepresidente de la Unión de Padres de Familia.

Siempre hay que vivir en función a nuestra capacidad de generación de ingresos, así como hacer un uso racional y responsable en la contratación de los instrumentos financieros, explica el padre de familia, quien ve todos los días la deserción de millones de niños de las escuelas primarias, secundarias, preparatorias y universidades.

Cada uno de los padres de familia debe tener un manejo eficiente de los créditos contratados por los intermediarios financieros, la banca y las tiendas departamentales para evitar cualquier impago.

Otra clave para mejorar las finanzas en tiempos de crisis, como la que se vive por la pandemia de Covid-19, es generar la cultura del ahorro: “En la Unión de Padres de Familia tenemos una capacitación basada en el libro El Hombre más rico de Babilonia”.

“Hemos demostrado que cualquier ciudadano tiene la capacidad de ahorrar siempre y cuando genere una cultura y trabajo”, explica Luis Aturo Solís Bravo.

La adquisición de seguros educativos es necesaria para evitar una mayor deserción de los estudiantes, cuando sus padres se quedan sin trabajo por la pandemia de Covid-19 o les ajustan sus salarios para que sus empresas sobrevivan a la crisis económica.

En los últimos 15 meses han desertado más 2 millones 120 mil alumnos de los colegios privados, debido a la cancelación de las clases presenciales para evitar un brote masivo de Covid-19 en México, según la  la Asociación Nacional de Escuelas Particulares en Méxica (ANEP).

“Hubo una deserción del 40% de los estudiantes de las escuelas privadas,  porque los padres de familia perdieron su trabajo y ya no pudieron continuar pagando. Y otros dijeron para qué voy a pagar si la educación es por televisión y a distancia”, dice Alfredo Villar Jiménez, presidente de la ANEP.

También se necesita la participación de las aseguradoras y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para acercar esquemas financieros para evitar una  mayor deserción de los estudiantes.

“Estamos viendo con la banca cómo nos pueden dar créditos para todos gastos que la escuela y los padres de familia necesitan para continuar con sus estudios”, dice el representante de los colegios privados.

Cada una de las escuelas tendrá su estrategia para atraer nuevos estudiantes y de entrada para el próximo ciclo escolar se espera que mínimo no suban las colegiaturas en los colegios privados, señala Alfredo Villar Jiménez.

Unos meses después de comenzar la pandemia de Covid-19, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se dio a la tarea de crear nuevas reglas para la contratación de servicios educativos con los colegios privados.

Entre las nuevas reglas están que las escuelas privadas están obligadas a presentar a los consumidores (por conducto de la asociación de padres de familia) los ajustes a los diferentes conceptos de cobro y cambio a las disposiciones, cuando menos 70 días hábiles antes del periodo de reinscripción.

También está sobre la mesa no incrementar las colegiaturas durante el periodo escolar, a menos que esto se acuerde con la mayoría de los consumidores del servicio.

Las escuelas privadas tienen prohibido establecer cuotas o aportaciones extraordinarias a consumidores del servicio: “Cuando se solicite cualquier donativo en efectivo o en especie tendrá el carácter de estrictamente voluntario”.

Devolver los montos pagados por inscripciones o reinscripciones, íntegra e inmediatamente, en caso de que se avise cuando menos dos meses antes del inicio de cursos, en los ciclos escolares de un año y de un mes en ciclos menores, que el estudiante no participará en el siguiente periodo escolar.

No exigir a los consumidores o usuarios, que adquieran con determinados proveedores útiles escolares, vestuario, libros, y otros artículos o servicios que puedan ser adquiridos en el comercio en general. 

Que la participación en eventos cívicos, sociales o recreativos, organizados o promovidos por los proveedores del servicio educativo, que impliquen gastos adicionales, sean estrictamente voluntarios, sin detrimento de las calificaciones del usuario del servicio.

No exigir libros, útiles escolares y vestuario nuevo. Sólo pueden requerir que los libros correspondan a ediciones actualizadas y que los útiles y vestuario conserven un estado adecuado para el desarrollo de las actividades escolares.

El uso del uniforme escolar no es obligatorio; los consumidores o usuarios pueden convenir con los proveedores del servicio educativo su uso, diseño, costo y proveedores; quedando los consumidores, en libertad de adquirirlo en donde lo prefieran.

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de BBVA.