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Por Roberto Aguilar

Comprando sin salir de casa

Si bien la cuarentena cambió rápidamente los hábitos del comercio electrónico, muy pronto los consumidores digitales enfrentarían toda una prueba de fuego no sólo para las compras en línea sino para sus finanzas personales.

Un reporte de la Asociación Mexicana de Ventas Online revela que en cuestión de días los hábitos de las compras en línea cambiaron radicalmente. Antes de la llegada del coronavirus, lo práctico y cómodo que resulta recibir productos en el domicilio; y ahorrar tiempo, eran las principales razones para comprar en línea; después la cuarentena provocada por la pandemia y evitar aglomeraciones en las tiendas por un potencial contagio del virus se colocaron como los motivos más importantes para preferir las tiendas virtuales. Y esto no sólo aplicó para quienes regularmente ya compraban en línea sino incluso para nuevos consumidores.

Otro de los cambios cortesía del coronavirus fue el tipo de producto que se compran en línea, conforme las etapas del confinamiento social. Previo al anuncio oficial de cese obligatorio de actividades la demanda se concentró en alimentos enlatados, productos de limpieza, vitaminas, medicamentos, guantes y cubre bocas; ya en la cuarentena se sumaron servicios de internet, televisión de paga, servicios de streaming, videojuegos e incluso electrónicos como distracción para aliviar el encierro; y ahora con ciertas señales de la reactivación progresiva del trabajo, escuela y ocio, los hábitos se reacomodarán trayendo de regreso otras categorías como viajes, moda y accesorios que para muchos son un insumo cuasi obligado para regresar a la “nueva normalidad” como ya se bautizó el ansiado cierre de la cuarentena.

Y en los siguientes días arranca un evento que por ser digital no tiene ningún tipo de restricción y que será una verdadera prueba de fuego para el comercio electrónico, pero no necesariamente por la mayor demanda de esta vía y la incorporación de más consumidores, se estima más de un millón de nuevos clientes para alcanzar 63 millones de compradores, sino por la capacidad de compra y la cautela sobre el futuro a corto y mediano plazo de la economía, o sea más miedo. Se trata de la séptima edición del Hot Sale, que inicia el 22 de mayo y termina el 1 de junio y donde se podrán realizar compras las 24 horas del día, y pese a los temores las expectativas iniciales son muy positivas con 7 de cada 10 consumidores pensando en gastar en la iniciativa donde participan más de 400 marcas, porque ahora con más razón quieren aprovechar las ofertas y descuentos para cuidar más el dinero, y también por apoyar a pequeñas empresas que participen.

¿Pero más allá de los buenos augurios realmente conviene participar el Hot Sale 2020? La respuesta es sí, pero siempre y cuando realmente te enfoques en las ofertas que tengan sentido para tus necesidades y no te dejes vencer por la emoción y efusividad del regreso a las actividades; piensa en el futuro y no comprometas tus ingresos venideros en las compras a plazos; y finalmente analiza y compara la mayor cantidad de ofertas que seguramente exhibirán todos los proveedores para comprobar que realmente son atractivas para tu cartera.

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de BBVA.