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Por Roberto Aguilar

Como las uvas, mejor en racimo

Cuidar tu relación con los bancos es muy importante, recuerda que cuando se supere la contingencia sanitaria y las cosas comiencen a normalizarse lo más seguro es que tengas que echar mano de un crédito para retomar o iniciar planes personales o familiares

Cuando en plena caída de la economía se trata de identificar los mayores temores de la mayoría de la población no se requieren complejos ejercicios estadísticos o matemáticos. Basta con platicar con familiares o amigos para saber que perder el empleo o una baja de ingresos, aunque sea temporal como la que muchos trabajadores enfrentan debido a la contingencia sanitaria son, sin exagerar, de las peores pesadillas.

Y si alguien te recomendara que tomarás un nuevo crédito personal en estos momentos, ¿qué pensarías? Quizás dirías que es una decisión muy equivocada y riesgosa, pero la noticia es que no necesariamente es tan negativa como parece y como muchos quizás piensan.

Analiza el siguiente ejemplo. Una persona que en el último año adquirió deudas mediante préstamos, créditos de nómina o comercial, tarjetas o incluso entre sus familiares o amigos a quienes a veces también debe pagar una tasa de interés por la deuda debe seguir cumpliendo y destinar una parte importante del diluido ingreso en sus compromisos para evitar cerrar la llave del financiamiento para cuando las cosas mejoren o peor aún para enfrentar cualquier tipo de emergencia.

Además, tener varias deudas dificulta llevar el control de los pagos y de las tasas que se pagan, y es mucho más probable que incumplas y tengas que sumar comisiones o cargos por morosidad provocando que el total de todos tus pasivos crezcan todavía más. Y a menos de que recibas un aumento extraordinario de sueldo, consigas otra fuente de ingresos o recibas las facilidades de algunos bancos para postergar hasta por seis meses el pago de tus pasivos, la presión en tus finanzas personales seguirá creciendo peligrosamente; tu capacidad de ahorro será nula y pensar en adelantar pagos es prácticamente imposible.

Pero qué tal si buscas un nuevo crédito del monto que te permita liquidar todas tus deudas con tasas muy altas o la mayor parte de ellas, podrías obtener un beneficio por tu costo de financiamiento, es decir por un rédito más bajo, y algún tipo de ahorro por pago anticipado.

Y seguro preguntarás si no es contradictorio el consejo por que la mensualidad de un nuevo crédito sería mucho más grande, y no necesariamente porque representa la suma de otras deudas que suelen ser mucho más caras por las tasas, comisiones u otro tipo de cargos, y así es mucho más eficiente manejar y vigilar un racimo que las uvas sueltas.

@robertoah

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de BBVA.