Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información.

Más información
Por Roberto Aguilar

Prepararse para repartir los bienes materiales y financieros que se acumularon a lo largo de la vida debe ser una prioridad en las finanzas personales; no heredemos problemas y mejor actuemos con prevención para dejar todas las cosas en claro antes de nuestra partida.

No podemos ocultar que el mundo, en general, cada vez es más riesgosos. Sólo la contingencia sanitaria que se vive desde el año pasado ya provocó más de 185 millones de contagios, y desafortunadamente 4 millones de decesos en todo el mundo. Y el escenario de riesgos que incluye factores relacionados con la salud, inseguridad pública, desastres naturales, y una amplia lista de amenazas, nos obliga a tomar conciencia en un tema que por falta de previsión podría convertirse en un gran problema para la familia, y en algunos casos, en la manzana de la discordia que divida y enfrenta a los miembros de la propia familia e incluso a terceros.

Por eso, y para evitar heredar problemas en lugar de bienes y tranquilidad, existe el testamento que es un documento legal donde la persona o testador elige, primero, a sus herederos que incluso pueden ser menores de 18 años, y posteriormente el porcentaje de reparto de los bienes que incluyen propiedades, cuentas bancarias o algunos otros bienes como obras de arte, joyas, vehículos, y en general las posesiones que en vida formen parte del testamento; y que antes del fallecimiento se puede modificar cualquier término del mismo como sumar o retirar herederos o modificar los porcentajes.

Un documento que avala la voluntad del testador no sólo evitará discordia sino también gastos innecesarios porque sin la existencia de un testamento y la falta de un acuerdo entre los miembros de la familia, entonces se deberá realizar un juicio que se conoce como sucesorio intestamentario que puede llevar meses o incluso años para resolverse.

En general los requisitos para poder redactar un testamento son que se cuente con la mayoría de edad; manifestar por escrito la voluntad de heredar y sumar la lista de bienes; elegir a quien fungirá como albacea, el encargado de que se cumpla con el testamento; incluir copia del acta de nacimiento y de identificación oficial; y finalmente el pago de derechos ante un notario por avalar el documento. En este último punto, desde hace varios años se amplió a todo el año la vigencia de un plan con costos bajos para tramitar el testamento, y aunque depende del valor estimado de los bienes, no deja de ser una opción atractiva que vale la pena conocer.

Dice un refrán que lo más importante del dinero no es saber cómo ganarlo, sino como cuidarlo y administrarlo, y yo sumaría que en este caso también como heredarlo. Así el testamento se debe convertir en una práctica habitual de tus finanzas personales y familiares para heredar menos problemas de los que significan la partida de un ser querido.

@robertoah

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de BBVA