¿Qué pasa si no hago mi declaración anual?

Cada año, durante el mes de abril, los contribuyentes que se encuentran bajo el régimen fiscal de personas físicas deben presentar su declaración anual de impuestos ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Hay quienes se preguntan: “¿Qué pasa si no hago mi declaración anual?”, a continuación se revisan algunos de los principales aspectos a tener en cuenta.

La importancia de la Declaración Anual de Impuestos

Cuando se habla de la declaración anual de impuestos, se hace referencia al documento oficial en el que los contribuyentes hacen un reporte o informe de sus operaciones realizadas durante el ejercicio fiscal que ha finalizado. Este tipo de obligación es importante debido a lo que representa para el SAT.

  • El SAT requiere esta declaración para estar informado sobre las distintas operaciones de sus contribuyentes.
  • De esta manera pueden gestionar los procesos relacionados con el pago de impuestos.
  • Con lo anterior, también tienen la posibilidad de incrementar la recaudación fiscal.

Para los contribuyentes también es importante el envío de su declaración anual, pues les ayuda a conocer el desempeño de su actividad económica durante el ejercicio fiscal que declaran, debido al análisis que deben realizar de sus ingresos, gastos y deducciones autorizadas.

¿Cuándo se hacen las declaraciones anuales?

Para las empresas la fecha es distinta que para las personas físicas. Las personas morales deben presentar su declaración anual entre el 1 y el 31 de marzo, mientras que las personas físicas deben presentarla entre el 1 y el 30 de abril.

Las personas físicas deben presentar su declaración anual al cumplir con al menos uno de los siguientes supuestos:

  • Generaron ingresos por alguna actividad empresarial, honorarios o servicios profesionales.
  • Tuvieron ingresos al rentar bienes inmuebles.
  • Percibieron ingresos por dividendos o intereses.
  • Recibieron beneficios por la enajenación y adquisición de bienes.
  • Generaron ingresos y salarios por montos mayores a 400,000 pesos durante el año.
  • Tuvieron 2 o más patrones durante el año.
  • Recibieron ingresos por premios (por ejemplo, lotería o rifas)

Igualmente, algo que se debe tener presente es que cualquier persona física tiene la posibilidad de presentar su declaración anual, aunque no cumpla con las condiciones para hacerlo de forma obligatoria.

¿Qué pasa si no hago mi Declaración Anual?

Quienes tengan que cumplir con obligaciones fiscales y no lo hagan, pueden hacerse acreedores a problemas posteriores.

El contribuyente que falle puede enfrentar dos tipos de multas:

  • Por no presentar su declaración anual de impuestos en caso de tener que hacerla.
  • Por cada una de las obligaciones incumplidas.

Las sanciones por obligación no declarada:

  • Por cada obligación presentada fuera del plazo, o por incumplir requerimientos, pueden tener una multa.
  • Si el contribuyente está obligado a presentar su declaración anual con impuesto a cargo y no la presenta o no la paga, el valor de la multa puede aumentar dependiendo del motivo y el tiempo de la omisión.
  • Las multas deben ser pagadas en tiempo y forma. De lo contrario, se pueden recibir sanciones adicionales por la omisión persistente.
  • Algunas de las consecuencias más graves que se podrían llegar a enfrentar son: enfrentar alguna restricción en el uso del Certificado de Sello Digital (CSD), la cancelación del Registro Federal de Contribuyentes (RFC) o la presunción de operaciones inexistentes, entre otras.

Recuerda que no solo con multas de dinero puedes verte afectado en caso de impagos, retrasos o errores en tu declaración anual, sino que también es posible que perjudique tu historial crediticio.

Hablando del historial crediticio, ¿qué pasa si no hago mi Declaración Anual?

Junto con las sanciones por no cumplir con las obligaciones fiscales, también se debe tener presente que el SAT comparte los datos de los adeudos fiscales con las Sociedades de Información Crediticia (SIC). Algunas de las más comunes son el Buró de Crédito y el Círculo de Crédito, que se encargan de recopilar y gestionar la información del historial crediticio.

  • Una mala calificación en el historial crediticio se traduce como una dificultad para acceder a créditos (por ejemplo, un crédito automotriz o un crédito hipotecario).
  • En otros casos, las entidades financieras podrían ofrecer condiciones desfavorables al solicitar un crédito, por ejemplo, tasas de interés más altas.

Consejos para que nunca dejes de hacer en tu Declaración Anual

No hay mejor forma de evitar todos los problemas anteriores que presentando la declaración en tiempo y forma. Para ello ten presente los siguientes consejos:

  • Antes de que acabe el año calendario, organiza tus facturas y todos tus documentos fiscales.
  • Si no pediste una factura, recuerda que tienes 30 días para solicitar los Comprobantes Fiscales (CFDI) del mes.
  • Revisa muy bien los gastos que son deducibles (recuerda que están sujetos a deducción cuando se pagan por transferencia o tarjeta de crédito o tarjeta de débito).
  • Si no tienes mucha experiencia, busca el apoyo de un especialista o despacho contable.
  • Cuando estés por presentar la declaración anual, ten disponible y a la mano la constancia de percepciones y retenciones, los recibos de honorarios, las declaraciones anuales anteriores sin adeudo y los CFDI de tus actividades realizadas durante el año y todos los documentos fiscales de importancia.
  • Analiza y revisa cada detalle de la información antes de enviar la declaración.

Siempre ten en cuenta las fechas de cuándo se hacen las declaraciones anuales; considera recordarlas al marcarlas en un calendario, anotarlas en un cuaderno de notas o implementar alguna alarma en tus dispositivos digitales y, lo más importante, revisa y prepara toda la documentación e información con tiempo.

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