Revisa que el tablero no tenga testigos encendidos de forma permanente, como los de airbag o ABS, ya que pueden señalar fallas en sistemas de seguridad. También prueba la climatización, los cinturones, controles, asientos y demás equipamiento.
El desgaste de la tapicería debe ser razonable para la antigüedad y el kilometraje declarado. Un olor persistente a humedad puede estar relacionado con filtraciones o exposición previa al agua.
Mientras recorres el interior, aprovecha para hablar con el vendedor. Pregúntale cuántos propietarios ha tenido el vehículo, para qué se utilizaba, dónde se realizaban sus servicios y si tuvo accidentes, inundaciones o reparaciones importantes. Compara esta información con la documentación y el estado que observes.