Una mensualidad más baja puede deberse a un plazo más largo, lo que aumenta los intereses acumulados, o a un enganche mayor, que requiere un desembolso inicial más alto. Por eso, al comparar créditos, revisa el monto total a pagar y no solo el pago mensual.
Por ejemplo, si financias $180,000 a una tasa anual fija del 15%, a 36 meses pagarías aproximadamente $6,240 al mes y $44,600 de intereses en total. Si eliges un plazo de 60 meses, la mensualidad bajaría a unos $4,284, pero terminarías pagando cerca de $76,931 de intereses.