Las ventajas de la diversidad cultural en la sociedad y en las empresas son infinitas: permiten atraer talento profesional, mejoran la imagen del negocio y favorecen el desarrollo económico generando entornos de pertenencia y confianza dentro de la organización.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la cultura se define como el conjunto de rasgos distintivos materiales y espirituales, afectivos e intelectuales que conforman a una sociedad o grupo social, además del estilo de vida, valores, tradiciones y creencias.
En este sentido, las ventajas de la diversidad cultural contribuyen al crecimiento de las empresas al contratar personas de distintas culturas, género, edad y capacidades.