Actualmente existen diferentes tipos de ciberbullying de las que hay que proteger a tu familia:
Sextorsión
El perpetrador chantajea a su víctima con no publicar fotos y videos íntimos suyos a cambio de algo, ya sea dinero o algo más que ponga en riesgo a la persona.
Ciberstalking
Consiste en el acecho obsesivo de un usuario hacia su víctima. El acosador comienza siguiendo a una persona, famosa o no, en todas sus redes sociales. Da “like” a sus publicaciones y las comenta, generalmente los mensajes comienzan siendo amables, pero cuando el acechador no recibe la atención que espera, cambia el tono de sus comentarios a amenazas e insultos constantes.
En ocasiones, el acosador llega a extorsionar o incluso dañar físicamente a su víctima.
Ciberbullying
La categoría de ciberacoso más conocida que afecta a un amplio sector de la población: estudiantes de distintos grados.
Mientras las redes sociales pueden ser utilizadas para cosas buenas como difundir acciones sostenibles, algunos alumnos prefieren usarlas para acosar a sus compañeros a través de comentarios en sus publicaciones y mensajes privados o se crean grupos en línea para atacarlos y compartir memes ofensivos.
Varios casos de ciberbullying han llevado a las víctimas a desarrollar problemas de salud mental y atentar contra sus vidas.
Grooming
Es uno de los tipos de ciberacoso sobre el que más alertas existe, puesto que las víctimas son menores de edad. El grooming consiste en el acecho de una persona adulta hacia menores, ya sea niños o adolescentes, con intenciones sexuales.
El principal objetivo del acosador será conseguir imágenes o videos sugestivos de su víctima para, eventualmente, convencerle de involucrarse en una actividad sexual bajo algún tipo de amenaza.
Cibermobbing
Esta forma de ciberacoso se da en ambientes laborales. Los chats de la empresa y las redes sociales ejecutivas utilizadas por las personas trabajadoras pueden ser una herramienta útil para lograr una sostenibilidad social dentro de la empresa, pero en el cibermobbing se usan para comenzar campañas de odio y humillación para forzar a su víctima a renunciar.
Los motivos suelen ser cuestiones personales, como el rechazo al género, religión, orientación sexual o nivel socioeconómico de su víctima.