En los segmentos como la Banca Privada y Ultra High Net Worth (UHN) es común tener familias globales con activos dispersos en diversos países que agregan complejidad al momento de decidir qué, cuándo, a quién, cómo y en dónde será transferido el patrimonio. El uso de estructuras como fideicomisos, seguros de vida universal o distintos tipos de cuenta son herramientas comúnmente usadas para atender esta necesidad. Ante casos sofisticados es importante contar con una entidad financiera con capacidades globales y tener al alcance consultores especializados que le apoyen a revisar los aspectos legal y fiscal de una manera más personalizada que permitan lograr una solución consolidada.
Es usual escuchar la pregunta “¿cuál es la mejor estructura de planeación patrimonial?” En realidad, no hay una respuesta en concreto. Cada familia tiene una situación en particular, por lo que desde una perspectiva de Wealth Planning las soluciones son hechas a la medida conforme se van desarrollando las distintas fases de la planeación, ya que es frecuentedescubrir puntos importantes que no estaban tan a la vista o que algunos miembros de la familia daban por hecho sin que los otros tuvieran noción, o que operativamente para algunos casos sea factible y para otros, ya sea por costos, temas administrativos o niveles de control no sean la mejor opción.
Luego así, mientras para sucesiones simples pudiera ser suficiente un fideicomiso estándar, para otras familias que desean gestionar el patrimonio como grupo, la generación de estructuras como alguna empresa de inversión patrimonial también conocida en inglés como Personal Investment Company (“PIC”) con un protocolo familiar pudiera ser más adecuada, para otras, con algunos excesos de capital, una serie de donaciones en vida programada podría resultar más conveniente. En este mismo aspecto cabe resaltar que las estructuras pueden complementarse entre sí, por ejemplo, un seguro de vida con componente de inversión donde se designe como beneficiario al fiduciario de un fideicomiso que reciba los recursos en caso de fallecimiento y administre los mismos conforme a las reglas previamente pactadas en ese instrumento. En fin, las soluciones pueden ser tan diversas como se requieran y la mejor estructura o combinación de estructuras, será aquella que cumpla con las expectativas y le dé confort al cliente y a su familia.
Entonces, ¿cuándo es el mejor momento para comenzar con un proceso de Wealth Planning? Cualquier persona puede iniciar con su proceso de planeación patrimonial desde que se encuentre vivo, sea legalmente capaz y cuente con un patrimonio. El mejor momento depende de cada persona y de su situación actual. Desde una perspectiva familiar, siempre existe el momento incómodo para iniciar la conversación, porque usualmente el proceso está ligado a la sucesión, y esta es muchas veces percibida de manera incorrecta como la última voluntad del titular de los bienes cuando está a punto de fallecer. Sin embargo, debemos recordar que la edad avanzada o el elemento salud, no deben ser los únicos factores para comenzar a tomar medidas de control, es sumamente importante tener claridad sobre cuál es la medida que podrá responder ante el acontecimiento de una u otra situación haya o no un fallecimiento.