•La economía de Estados Unidos dio muestras de resiliencia productiva acoplada a presiones inflacionarias persistentes. La tercera lectura del Producto Interno Bruto (PIB) para el segundo trimestre de 2026 fue revisada al alza hasta una tasa anualizada del 2.2%, respaldada por la fortaleza de la inversión fija no residencial y del gasto de consumo, el cual mostró un vigoroso repunte mensual de 0.9% en agosto (0.6% en términos reales), mientras que las ventas minoristas avanzaron 1.2% mensual. Asimismo, los índices de gestores de compras del Institute for Supply Management (ISM) continuaron señalando terreno de expansión tanto en el sector manufacturero durante septiembre (54.5 puntos) como en el sector servicios en agosto (55.4 puntos). En la acera de los precios, el Índice de Precios al Consumidor (CPI) de agosto mantuvo su tasa anual en 3.4%, aunque aceleró su ritmo mensual al 0.4% mensual debido al encarecimiento del 3.9% en las gasolinas tras las tensiones geopolíticas; por su parte, el CPI subyacente se moderó al 2.4%anual - su nivel más bajo desde marzo de 2021 - on un alza mensual del 0.3% MoM. En tanto, el índice de precios del gasto en consumo personal subyacente (Core PCE), métrica preferida de la Reserva Federal, registró un crecimiento del 0.2% mensual y 3.0% anual en agosto, confirmando que, a pesar de cierta moderación, la dinámica de precios subyacente aún se ubica por encima de la meta oficial.
• Por otro lado, la evolución del mercado laboral comenzó a reflejar un enfriamiento progresivo y mayor holgura en las condiciones de contratación. El informe de nóminas no agrícolas (NonfarmPayrolls) de septiembre evidenció una creación de apenas 29,000 puestos de trabajo, cifra sustancialmente menor a las 90,000 plazas proyectadas por el mercado, la cual estuvo acompañada por revisiones a la baja de 60,000 empleos en conjunto para los meses de julio y agosto. Como consecuencia, la tasa de desempleo avanzó ligeramente al 4.2% en septiembre desde el 4.1% observado en agosto, si bien la tasa de participación laboral aumentó al 61.8% gracias a la incorporación de 485,000 personas a la fuerza de trabajo. En esta misma línea, las ofertas de empleo (JOLTs) descendieron en 256,000 hasta los 7.079 millones en agosto, alcanzando un mínimo de cinco meses. En materia de ingresos, los salarios promedios por hora (Average Hourly Earnings) se desaceleraron al registrar un crecimiento del 0.1%mensual y un 3.0% anual en septiembre frente al 3.1% de agosto, configurando un cuadro de menor tensión salarial que alivia la presión sobre la estructura de costos de las empresas.
• En respuesta a esta coyuntura, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal decidió por unanimidad el 16 de septiembre elevar el rango objetivo para la tasa de fondos federales en 25 puntos base, situándolo en 3.75%–4.00%, lo que significó el primer incremento del costo del dinero desde 2023. La autoridad monetaria fundamentó esta acción en la necesidad de retirar acomodamiento y contener eventuales efectos secundarios derivados de los choques energéticos, asegurando un retorno más oportuno de la inflación hacia el objetivo del 2.0%. En la actualización del Resumen de Proyecciones Económicas (SEP), la mediana de los miembros del comité ajustó al alza la estimación del PIB para 2026 al 2.3% y la inflación PCE al 3.7%, mientras que el diagrama de puntos (dot plot) proyectó una tasa mediana del 4.1% al cierre de año, con 16 de 18 participantes anticipando al menos un alza adicional en lo que resta de 2026. Para las condiciones financieras y los activos de riesgo, el reinicio de los incrementos de tasas junto con el repunte en los rendimientos de la deuda soberana de largo plazo se traduce en un encarecimiento del costo del capital, un endurecimiento en las condiciones de crédito corporativo y una recalibración en las valuaciones de mercado ante tasas de descuento más elevadas.