Comentario de Deuda /abril 2026

Contenido elaborado por BBVA Asset Management

Entorno internacional

• La economía de Estados Unidos (EE.UU.) mostró una resiliencia nominal engañosa en el primer trimestre de 2026, con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 2.0% anualizado. Dicha expansión fue impulsada principalmente por un fuerte repunte en la inversión privada (+8.7%), especialmente en infraestructura para Inteligencia Artificial (contribuyendo+ 1.48 puntos porcentuales), y un efecto rebote del gasto público tras el cierre administrativo. Sin embargo, la sostenibilidad de este crecimiento es cuestionable, dado el enfriamiento del consumo de los hogares, que se desaceleró al 1.6%, y la presión del sector externo, que restó significativamente 2.62 puntos porcentuales al PIB. El dato más crítico para la demanda interna es el retroceso del Ingreso Personal Disponible Real en 0.1% en marzo, confirmando que la inflación está neutralizando las ganancias salariales nominales e impactando negativamente el poder adquisitivo de los hogares.

• El estallido del conflicto en el Estrecho de Ormuz ha acelerado las presiones inflacionarias. La inflación subyacente escaló a 2.6% en marzo, impulsada por la transmisión directa de los costos energéticos a la estructura de precios de servicios. Específicamente, el índice de precios de transporte subió 0.6% mes a mes, mientras que el indicador de precios manufactureros del ISM se disparó a 84.6, su nivel más alto desde 2021, reflejando una crisis de costos de insumos. Este choque de oferta se suma a una inflación de servicios persistente, obligando a las empresas a ajustar plantillas, lo que se observa en la primera contracción del empleo en el sector servicios (45.2 en el subíndice) en los últimos cuatro meses. El sentimiento empresarial es consecuentemente pesimista, con un 69% de comentarios negativos en el sector manufacturero, citando la guerra y los aranceles como principales riesgos.

• Ante este panorama de crecimiento desigual y costos al alza, la Reserva Federal enfrenta un dilema de política monetaria que ha fracturado el consenso interno. El Comité de la Reserva Federal mantuvo las tasas en 3.5%–3.75% en abril, pero la decisión se tomó con la mayor disidencia (8-4) desde 1992, con un bloque que se opuso específicamente a sugerir futuros recortes ante el riesgo de que el choque de Ormuz se filtre permanentemente a la inflación subyacente. La incertidumbre geopolítica se ha reconocido explícitamente como un factor que limita la capacidad de acción de la Reserva Federal. La inminente transición en la presidencia de la Reserva Federal, sumada a la parálisis logística y el pesimismo empresarial, elimina cualquier claridad sobre la trayectoria de los tipos de interés para el resto de 2026.

Fuente: Bloomberg
Fuente: Bloomberg

México

• La economía mexicana ha entrado en una fase de contracción al inicio de 2026, con el Producto Interno Bruto (PIB) registrando una caída trimestral del 0.8%, revirtiendo la expansión del año anterior. Esta desaceleración se refleja en la mayoría de los sectores, con las actividades primarias cayendo un 1.4%, el sector secundario (industrial) un 1.1% y los servicios un 0.6%. El sector secundario, en particular, se vio afectado por el ajuste de las cadenas de suministro ante los nuevos aranceles estadounidenses, impactando a productores clave como el automotriz. Esta debilidad del mercado interno contrasta fuertemente con las señales de pesimismo en los indicadores de confianza empresarial, que suma 14 meses consecutivos en zona de contracción.

• A pesar de la contracción interna, el sector exterior de México demostró una resiliencia notable. La Balanza Comercial reportó un superávit de $5.93 mil millones de dólares en marzo, con un crecimiento anual del 80.3%. Este desempeño fue impulsado casi exclusivamente por las exportaciones no petroleras, que alcanzaron $64.72 mil millones (+29.5% anual), destacando el avance extraordinario en minería y metalurgia del 61.8%. En contraste, las exportaciones petroleras cayeron un 20.4% debido a una severa reducción en el volumen de crudo exportado, que bajó de 827,000 a solo 495,000 barriles diarios.

• El desafío macroeconómico más inmediato es el repunte inflacionario. En marzo de 2026, la inflación anual escaló a 4.59%, su nivel más alto desde agosto de 2024, situándose por encima del rango objetivo de las autoridades. Las presiones provienen principalmente del rubro de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas (+6.91%), la Crisis Energética Global (+2.21%) y los Servicios de Hospitalidad (+7.16%). Este rebote inflacionario, sumado a la contracción del PIB, configura un "dilema restrictivo" para el Banco de México, lo que sugiere una alta probabilidad de una pausa estratégica en el ciclo de reducción de tasas de interés.

Expectativas hacia adelante

• El panorama futuro en la reunión se caracteriza por una divergencia económica entre EE. UU. yMéxico. En EE. UU., a pesar de una sorpresa a la baja en el PIB del 1T-2026, la demanda interna se mantiene sólida y resiliente, respaldada por un consumo fuerte y una inversión no residencial en aumento (centros de datos), lo que sugiere un crecimiento futuro. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre la inflación impulsada por servicios de transporte y el posible traslado del alza en el precio de la gasolina a la inflación subyacente. En México, el crecimiento es débil, afectado por una baja demanda interna y una Inversión Fija Bruta (IFB) insuficiente, a pesar del crecimiento de exportaciones de maquinaria (ensamblaje de servidores) que no generan gran valor agregado ni empleo. Esta divergencia podría llevar a una política monetaria distinta en 2027, aunque Banxico se siente cómodo con los niveles actuales del tipo de cambio.

• Ante este contexto, el posicionamiento estratégico se centra en la cautela de Banxico y en una estrategia de inversión específica en bonos mexicanos. Se anticipa que Banxico podría realizar solo un recorte táctico a la tasa de interés (llevándola a 6.50% o incluso 6.25% a finales de año si la inflación subyacente converge) y luego mantenerse neutral, priorizando el crecimiento si las expectativas de inflación no se desanclan. El gobierno mexicano, por su parte, enfrenta el desafío de impulsar la inversión (buscando autonomía energética a través de pragmatismo en iniciativas como el fracking a pesar de los ideales iniciales) y abordar los riesgos de desaceleración del empleo. Para la inversión en bonos, la estrategia se sesga a que la parte de 3 años aún tiene valor, proyectando una corrección en la parte media de la curva debido a una posible prima de riesgo cobrada a Banxico por un error en la política monetaria. Además, riesgos como un posible aumento en el precio de la gasolina o la incertidumbre geopolítica y burocrática (negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), acusación a funcionario mexicano) incrementan la complejidad para la estrategia de portafolios.

Tasa de referencia Banco de México

Fuente: Bloomberg

Tasa de Inflación

Fuente: Bloomberg

¿Qué es la Duración?

Medida que mide la sensibilidad de un bono ante el cambio en tasas de interés. Es decir, por cada movimiento de 100 pb en las tasas de interés, el precio de los bonos se moverá de manera inversa respecto a su duración.

Ejemplo:

  • Fondo tiene 3 años de duración
  • Tasas (Movimiento alza): +100 bp (1%)

Resultado

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