Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información.

Más información

Finanzas para Todos

10 ene 2020

A partir de 1985, la Unión Europea propagó normas para la comercialización y regulación de productos de inversión transfronterizos destinados a inversionistas minoristas. Estas reglas denominadas UCITS (Undertakings for Collective Investment in Transferable Securities) se han actualizado y fortalecido continuamente hasta el punto en que las políticas de seguridad, transparencia y divulgación cumplen con los estándares globales. A diferencia de los fondos de inversión en EE. UU., los UCITS están diseñados para comercializarse de forma transfronteriza y están disponibles mucho más allá de la Unión Europea. En pocas palabras los UCITS, podrían definirse de forma sencilla como un pasaporte europeo para gestoras de fondos de inversión y planes de pensión.

Las regulaciones estandarizadas brindan la oportunidad de comercialización transfronteriza a una población muy expandida mismas que proporcionaron el catalizador para el crecimiento exponencial de estos productos. Estas regulaciones establecen estándares de clase mundial sobre la divulgación, transparencia y seguridad, muy comparables a las regulaciones de EE. UU.

Ni los costos, ni la adopción han alcanzado aún los niveles de los productos ETF’s en EE. UU. En ese sentido, el mercado europeo se parece al mercado estadounidense de hace 10 o 15 años. En la actualidad, el mercado de ETF’s europeo posee solo un tercio del tamaño del estadounidense. Sin embargo, a partir de una base más pequeña, las ganancias porcentuales son más altas.

Las nuevas regulaciones (MIFID II) en Europa que entraron vigencia en enero de 2018 han alentado aún más la adopción a través de una mayor transparencia, requisitos más exigentes sobre la ejecución y mejor información sobre los costos de negociación e inversión. A medida que los inversionistas se den cuenta de los costos más bajos y de una mejor eficiencia fiscal, naturalmente se inclinarán por productos más baratos y mejor estructurados. En un círculo virtuoso, las economías de escala y el aumento de la competencia reducirán aún más los costos.

En México se ha presentado un alto crecimiento de participación en estos vehículos a medida que el mercado se encamina a través de procedimientos regulatorios que permiten a los proveedores de planes de pensión invertir en fondos internacionales.

En América Latina el formato UCIT’s permite diferir el pago de impuestos y potencialmente los convierte en ganancias a largo plazo, en este sentido una estructura que no paga dividendos, sino que los acumula a medida que aumenta el valor del activo neto estaría recibiendo un mayor interés.

¿Por qué? Básicamente porque un ETF, así como una acción, paga dividendos. La gran mayoría de los inversionistas latinoamericanos invierten en ETF’s en Estados Unidos, que tienen una retención de impuestos sobre el dividendo del 30 por ciento. Y aquí está la clave: al invertir en UCITS los inversionistas se ahorran esta retención, obteniendo grandes beneficios tributarios, con gran impacto para los inversores que manejan grandes volúmenes.

Esta publicación es una colaboración para la columna "Finanzas para Todos" El Economista. Consulta también la nota aquí.

 

Marcos Neumann García
Vice President Client Servicing en BBVA Asset Management.
marcos.neumann@bbva.com