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El IPyC en tiempos de COVID-19

25 may 2020

El 2020 ha sido complicado en términos de rendimiento para el Índice de Precios y Cotizaciones (IPyC), entre otras cosas por la crisis que el COVID-19 ha causado a escala global, llevándolo a caer cerca del 17.2% en lo que va del año.

¿Cuáles han sido las empresas más afectadas en el valor de sus acciones? ¿Qué tienen en común? Para responder a estas preguntas es necesario resaltar que dentro de las 35 emisoras que conforman el IPyC, seis de ellas son del sector financiero, específicamente bancos.

En escenarios de estrés económico, cuando las proyecciones de crecimiento económico no son alentadoras, una herramienta frecuentemente utilizada por los bancos centrales de cada país es bajar la tasa de referencia, generando así mayor apetito a los inversionistas para desarrollar proyectos con rendimientos por encima del “risk free” (en México, Cetes) y de esta manera generar empleos por consiguiente incentivando el gasto, caso contrario, con tasas de interés altas, quizás convendría invertir en cetes, garantizando rendimientos atractivos evitando mayores riesgos pero frenando la economía. 

¿Qué tiene que ver esto con que los bancos vayan a la baja en sus precios por acción? El principal, o uno de los principales negocios de los bancos, es el otorgamiento de créditos por los que se cobra una tasa de interés y cuando la tasa de referencia (TIIE) es baja, el margen de utilidad que obtienen los bancos se comprime. Al inicio del año, la tasa de referencia tenía un nivel de 7.25%, hoy se encuentra en 5.50% y se espera que cierre el año en niveles del 5% de acuerdo con el consenso de los analistas, incluso algunos estiman niveles de 3%.

Por otro lado, y ante la situación de incertidumbre por las débiles expectativas de crecimiento económico (-6.7% en 2020) y por las medidas de confinamiento, muchos negocios han cerrado, otros han reducido el número de empleados, y otros más cerrarán próximamente, por lo que se pudiera prever un incremento en el incumplimiento de pago de los créditos por parte de los usuarios de instituciones bancarias, mermando las utilidades de este negocio.

¿En qué se puede invertir ante un escenario así? El sector de consumo básico (Walmex, Soriana, Chedraui, Arca Continental, FEMSA, entre otros) es considerado defensivo ya que, a pesar de difíciles panoramas, las necesidades de consumo básico no podrán ser suprimidas, contrario a sectores como el de consumo discrecional (Alsea, Liverpool) o los aeropuertos (OMA, GAP, ASUR).

Existen también otros activos, denominados “safe havens”, que tienden a mantener o aumentar su valor cuando hay turbulencias en los mercados financieros, estos activos son: oro, bonos del tesoro estadounidense, dólar, yen, euro, etcétera. 

Existen muchas otras variables a considerar al momento de hacer una estrategia de inversión, y en cuestión de finanzas personales, la sugerencia básica es contar siempre con el apoyo de un especialista a fin de que el dinero puesto en una inversión sea redituable en el largo plazo.

Daniel Ortiz Sánchez
Equity Sales  BBVA Mexico
daniel.ortiz.sanchez@bbva.com

Esta es una colaboración para la columna "Finanzas para Todos" de El Economista. Consulta también la nota aquí.