Índices tradicionales, que se componen de todos los sectores como el Índice de Rendimiento Total (IRT) e Índice Rentable, mostraron que, aunque aquel fue un año de alta volatilidad, cerraron con rendimiento positivo en un periodo de 12 meses, y en la tabla se puede observar que la estrategia de dividendos tuvo mayor rendimiento en ese periodo, el Índice Rentable un 9.52% vs 6.78% del IRT. Y entre los Sectores, los de consumo y fibras fueron los de mayor rendimiento, se comportaron de forma defensiva.
En el análisis de 2011, a inicios del mes de agosto, las circunstancias globales repercutieron en los mercados generando volatilidad. Todo caía, fueron dos meses de alta volatilidad, y el sector con mayor pérdida fue el financiero con -15.62% y el menos afectado el de consumo con -3.09%, éste último cerrando el año con recuperación y rendimiento positivo en un 8.16%; Pero sectores como el financiero, de infraestructura y telecomunicaciones cerraron el año con rendimiento negativo, -7.66% y -7.20%, respectivamente, calculado desde la bajada de agosto a diciembre de 2011.
En ese periodo el Índice de Fibras se componía de un solo activo, de Fibra Uno (FUNO 11), al ser la primera Fibra listada en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en marzo de 2011. Hoy el Índice se compone de las 10 Fibras más líquidas y con diversidad sectorial.
Se sabe que los rendimientos históricos no garantizan que vayan a repetirse en el futuro y las circunstancias del 2011 son distintas a las del 2020, pero sirven para distinguir, analizando los fundamentales actuales, si la inversión que se desea es en sectores que se han comportado defensivos, o si se prefiere un Índice tradicional ponderado por dividendos. La selección ayudará a tomar decisiones, sobre todo porque diversificar el portafolio es la manera menos riesgosa de invertir.
No hay que olvidar que en tiempos de volatilidad los movimientos se realizan más por pánico que por la verdadera valuación del activo. Si la decisión es la de invertir en el mercado de capitales será necesario tomar en cuenta que el horizonte es de largo plazo para aguantar pérdidas, que con el tiempo como la historia lo muestra, será de recuperación.