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Ahorrar, especular o invertir con instrumentos financieros

29 mar 2019

Cuando las personas tienen mayor ingreso que gasto se genera un excedente que pueden utilizar para consumos futuros o para aumentar su patrimonio. Los instrumentos financieros ofrecen la posibilidad de realizar estos beneficios a través de ciertas estrategias.

El ahorro supone separar una cantidad de los ingresos para un consumo en el futuro, ya sea previsto o no. Por ejemplo, destinar un porcentaje del ingreso para adquirir un automóvil en un año o tener una cantidad para posibles emergencias. El ahorro tiene un objetivo específico por lo que se recomienda colocarlo en instrumentos de bajo riesgo. Es necesario tener la certeza de que el monto deseado estará disponible en el plazo determinado. Por eso, es preferible utilizar instrumentos financieros de corto plazo con un rendimiento estable. En el mercado financiero existen tanto instrumentos de deuda de corto plazo como fondos de inversión de bajo riesgo.

Otro uso para los excedentes es la especulación, entendida como la compra o venta de activos financieros con el objetivo de realizar la operación contraria en el corto plazo y obtener un beneficio por el diferencial en los precios. Se puede especular con diferentes activos como las acciones, bonos o derivados. Es primordial que estos tengan la liquidez suficiente para poder realizar las ganancias y no interesa, en estas operaciones, la pertenencia del bien. En estos casos es recomendable analizar la probabilidad de que las fluctuaciones de los precios en el mercado sean favorables, así como establecer tanto la utilidad esperada como la pérdida máxima a tolerar y tener la disciplina de ejecutar la estrategia planeada de entrada y salida según los objetivos de precio.

Por último, se conoce como inversión el uso de los excedentes para aumentar el patrimonio. El mercado ofrece una gran variedad de instrumentos financieros en directo como los bonos, las acciones o las FIBRAS, o utilizar vehículos de inversión colectiva como los fondos de inversión. Por lo regular, el objetivo de la inversión es de largo plazo. Para la adquisición de instrumentos en directo, es necesario analizar las mejores opciones que cumplan el objetivo de rentabilidad y la tolerancia al riesgo. Para los inversionistas con recursos limitados de tiempo e información, existen fondos de inversiones que son vehículos colectivos manejados por expertos, que cuentan con análisis y lineamientos claros, supervisados por las autoridades.

En el caso de la inversión en instrumentos de deuda, la clave es que éstos tengan un rendimiento por encima de la inflación; de esta manera, se asegura un desempeño en términos reales que incremente el patrimonio. En la renta variable, se recomienda la inversión en empresa de calidad, ya que estas tienen balances sanos, ventajas competitivas contra la competencia, un gobierno corporativo responsable con lo que se logra una estabilidad en utilidades en el largo plazo. Se puede usar instrumentos derivados para cobertura ante riesgos extremos. Invertir de la mano de los expertos siempre será la mejor opción tomando en cuenta la meta que el inversionista tenga.

Por Luis Ángel Rodríguez Amestoy

El autor es Executive Director Client Strategist en BBVA