El CFDI (Comprobante Fiscal Digital por Internet) es el documento electrónico que respalda cada venta o servicio. Es obligatorio para todos los contribuyentes registrados ante el SAT (Servicio de Administración Tributaria). Al emitir la factura, se debe registrar el “uso del CFDI”.
Por ejemplo:
- G03 - Gastos en general: para compras sin un destino fiscal específico.
Supongamos que vendes productos a personas que no deducen impuestos, como amas de casa. Normalmente se utiliza el “G03 - Gastos en general”. Así facilitas que el cliente tenga una factura clara.
Aunque parezca un detalle menor, un uso incorrecto del CFDI puede provocar que tu cliente no pueda deducir el gasto o tenga inconsistencias en su contabilidad. Recuerda que el uso del CFDI lo define el cliente, por lo que como empresa es importante capturar la opción que te proporcione. Esto ayuda a que la factura cumpla con los requisitos.
Si tienes dudas, consulta el catálogo del SAT (Servicio de Administración Tributaria). Emitir facturas claras y bien clasificadas te ayuda a construir un negocio formal y que inspire confianza.