Ir al estadio es una experiencia única. Desde que entras, se siente un ambiente divertido: gente animando, comprando comida, cantando y disfrutando el momento. No importa si no tienes claras las diferencias entre béisbol y softbol, puedes pasar un rato increíble en compañía de amigos o familiares, dejándote llevar por la energía de las gradas.
Para disfrutar aún más este tipo de eventos deportivos, en el Estadio de Sultanes, puedes pagar sin efectivo y hacerlo con cashless. Solo necesitas acercar tu tarjeta a la terminal; así los pagos son más seguros y las filas avanzan más rápido. Así la experiencia se siente más cómoda y ordenada, algo que se agradece cuando el lugar está lleno y la emoción está al máximo.