La moda sostenible promueve la fabricación, compra, uso y disposición responsable de la ropa, respetando al medio ambiente y a las personas involucradas en el proceso.
Fabricar un par de jeans implica usar 7,500 litros de agua, lo cual alcanzaría para satisfacer a más de 5 millones de personas. Sin embargo, hay marcas que han encontrado técnicas para producirlos usando menos agua, tejidos orgánicos y tintes no tóxicos; a su vez, las y los compradores pueden apoyarlas eligiendo sus productos, lo cual ayuda a generar presión para que otras marcas tomen medidas similares. Estas acciones forman parte de la creación de ropa sostenible.