Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información.

Más información
Internet de las cosas: la seguridad que necesitan tus dispositivos

Internet de las cosas: la seguridad que necesitan tus dispositivos

Gracias a los avances tecnológicos de las últimas décadas, el mundo se ha transformado en un lugar sumamente conectado. De hecho, según el reporte “Digital 2020: México” se estima que un 59% de la población mundial tiene acceso a internet y en México ese valor sube a un 69%. 

Así, probablemente te sea muy difícil encontrar entre tus amigos y conocidos alguien que no posea una conexión a internet. Esta hiper conectividad con el internet tiene muchas ventajas y una de ellas ha sido denominada como el internet de las cosas.

¿Qué es el internet de las cosas?

El internet de las cosas o Internet of Things (IoT) en inglés, se puede explicar como una red de conexión digital entre dispositivos, personas y el propio internet, que permite intercambiar datos y recolectar información sobre uso y rendimiento de los dispositivos, para así descubrir patrones, mejorar la eficiencia y entregar recomendaciones enfocadas en una mejor experiencia de usuario. 

Mediante esta tecnología se pudo concretar el deseo del ser humano de hacer que los objetos de uso cotidiano sean más interactivos y desarrollar finalmente las tan anheladas casas inteligentes. Así, gracias al internet de las cosas es posible controlar desde un smartphone la fuente de agua que tienes en la entrada de tu casa para que solo funcione en intervalos y no constantemente, para así ahorrar en el consumo de agua o iluminar remotamente y de modo aleatorio, distintos lugares de tu propiedad de modo eficiente.

¿Cómo funciona el internet de las cosas?

Los dispositivos conectados al internet de las cosas funcionan a través de un proceso llamado M2M, abreviación del inglés “machine to machine”, que permite que se comuniquen entre sí utilizando cualquier red de conectividad disponible, como bluetooth, cable o WiFi, para así realizar acciones específicas sin la intervención humana. 

Esto se logra mediante sensores y chips que se instalan en todos los dispositivos del hogar que se quieren controlar a distancia. Gracias a estos diminutos objetos se pueden registrar las distintas variables a controlar como temperatura, luminosidad y movimiento, que permitirán hacer funcionar de manera remota, aparatos como lámparas, termostatos, aspiradoras o alarmas. 

La mayoría de los aspectos son positivos con relación al internet de las cosas. Sin embargo, hay un lado de esta tecnología que genera alerta y está relacionado con la seguridad. Específicamente, la seguridad electrónica de estos dispositivos.

El riesgo de seguridad digital en el internet de las cosas

Cada uno de los objetos nombrados anteriormente están conectados al internet a través de una IP específica y a través de ella, pueden ser controlados para recibir instrucciones. Por lo tanto, si tú puedes acceder mediante una IP, alguien más también podría hacerlo. Hay una regla no escrita relacionada con lo online que dice: “todo lo que está conectado al internet puede ser hackeado”. Los aparatos que cuentan con internet de las cosas no escapan a esa máxima.

Consejos prácticos de seguridad en IoT

Aparte del riesgo presente de que alguno de los dispositivos de tu casa inteligente puedan ser hackeados, entre los expertos también se levanta otra preocupación sobre este tipo de objetos: la vigilancia no autorizada de terceras partes.

Al tener un aparato conectado a internet, automáticamente corres el riesgo de que alguien esté observando tus comportamientos y patrones. Algo que sucede diariamente si tienes un smartphone o un reloj inteligente, pero que sentirías bastante extraño, si es que fuera tu refrigerador el que esté pasando información a compañías alimentarias sobre tus patrones de consumo.

Frente a este punto de compartir los datos con terceras partes no es mucho lo que puedes hacer en este momento. Las leyes sobre esto aún son demasiado flexibles en favor de las compañías y en la mayoría de los casos te deja con solo dos opciones: aceptas sus términos y condiciones de uso, o no las aceptas, y te olvidas de utilizar ese producto.

Donde sí puedes hacer algo es en mejorar tu seguridad en IoT. Existen bastantes recomendaciones que pueden ayudarte a tener una casa inteligente y con poco riesgo de ser vulnerable a ciberataques.

A continuación puedes encontrar una lista con consejos prácticos para mantener la seguridad de tus dispositivos con IoT: 

  • Cambiar las credenciales que vienen por defecto. Cada aparato de IoT que compras en el mercado viene con “ajustes de fábrica” predeterminados y casi universales, que facilitan que los piratas informáticos puedan obtener esa información y hacerse con el control de tus objetos.
  • Utilizar contraseñas difíciles. No son pocos los fabricantes que al momento de elegir un password para sus productos, seleccionan combinaciones tan obvias como “0000” o “1234”. El llamado es siempre a cambiar la contraseña apenas adquieras ese producto y utilizar diferentes símbolos y números para hacerla más difícil de vulnerar. Además, considera no usar la misma contraseña para todos tus dispositivos.
  • Actualizar el firmware a su última versión. Si compras un producto durante este año y al desempacarlo te das cuenta de que fue fabricado en 2018, lo más probable es que el firmware esté desactualizado. Lo recomendable es inmediatamente descargar la última versión disponible del fabricante.
  • Instalar las actualizaciones apenas estén disponibles. Esto es algo muy similar al punto anterior y se trata de siempre estar al día en las actualizaciones que te entrega el fabricante, las que por lo general, vienen con mejoras de seguridad para los dispositivos.

Como puedes ver, existen varias acciones que puedes tomar para mejorar la seguridad de tus dispositivos conectados a internet. Solo se requiere un poco de orden y atención de tu parte para que no tengas que preocuparte por tu seguridad digital.