Este concepto es muy reciente, ya que apareció por primera vez en 1987 en el Informe Brundtland establecido en el marco de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.
Este documento menciona las consecuencias negativas del desarrollo económico que están impactando en el medio ambiente. Y fue hasta 1997 en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro cuando se oficializó el término “desarrollo sostenible”.
El desarrollo sostenible es aquel que tiene la capacidad de satisfacer necesidades actuales y mejorar la calidad de vida, a través del uso eficiente de recursos naturales existentes sin comprometer futuras generaciones.
En este sentido, el desarrollo sostenible explota los recursos con moderación y promueve la producción y consumo consciente, ya que el planeta está en un estado de alerta que requiere de la contribución de todas las personas para mejorar la situación actual.